En un día cálido y lluvioso, 16 de mayo de 1988, miles de paraguayos recibían con jubilo a Su Santidad Juan Pablo II. Era una visita esperada, se realizaba así el sueño de la feligresía católica de ver al Papa en tierra Guaraní, en tres días Karol Wojtyla nos dejo recuerdos imborrables.

 

Luque recuerda a Juan Pablo II, quien nos abrió espacios de libertad en Paraguay.


 

os feligreses católicos visitan la Cruz Papal y el pequeño museo que se ha creado en la Fuerza Aérea en Ñu Guazú, donde estuvo el Papa Juan Pablo II durante su visita a nuestro país el 16 de mayo de 1988.

Fue un día de lluvia con vientos casi huracanados, cosa que no amilano el espíritu de los fieles que se volcaron al parque Ñu Guazú.

En una solemne misa fue canonizado el primer Santo paraguayo, San Roque González de la Santa Cruz y llevado a los altares.

"El Santo Padre estuvo en nuestra ciudad de Luque en el parque Ñú Guazú, el 16 de mayo de 1988 dando la eucaristía. Para nosotros los paraguayos es muy importante la canonización de San Roque González de la Santa Cruz porque, el único santo paraguayo que tenemos. San Roque González de la Santa Cruz, (1576-1628, misionero jesuita criollo asunceno), lo canonizo el Santo Padre en el parque Ñu Guazú en Luque como primer acto de su visita al Paraguay, en medio de una gran alegría, aquello fue una gran fiesta", nos dijo el padre Gustavo Acosta, presbítero de la .Iglesia Virgen del Rosario de Luque.

Al preguntarle por la personalidad de su Santidad, el Padre Acosta nos dijo, "primeramente fue un hombre increíble, pienso que no hay palabras para describirle, es que uno lo mira de diferentes formas, uno lo mira a él y dice ¿Como puedo transmitirle a la gente que impresión me causa? Es increíble como uno se siente, él es un hombre que viene de Dios y esta lleno de paz, que rebosa de alegría, y transmite esa alegría, que ha hecho cosas increíbles por la humanidad".

"También le debemos porque vino al Paraguay, a dar una gran fuerza en aquella hora difícil que vivía la Republica, con la dictadura de Alfredo Stroessner, él vino y asentó una postura, la postura de la Iglesia, y le dijo a Stroessner; "la Iglesia no se puede cerrar", "la política es en consecuencia una dimensión ética esencial, porque es ante todo un servicio al hombre. La Iglesia, como depositaria del mensaje de salvación, puede y debe recordar a los hombres, y en particular a los gobernantes, cuáles son los deberes éticos fundamentales en esa búsqueda del bien de todos", y lo dijo, con la delicadeza que solo él tenía, pero con firmaza, hay veces que uno puede decir las cosas y no encuentra las palabras", concluyo el sacerdote.

San Roque González
de la Santa Cruz

El deceso de Karol Wojtyla, el Papa Juan Pablo II, ha hecho resurgir la memoria de los hechos y vicisitudes ocurridos en nuestro país con motivo de su visita, en plena época de dictadura. Las imágenes que nos devuelve la televisión y los testimonios de algunos actores directos de los hechos, muestran un momento de catarsis de libertad para un pueblo gravemente herido en su salud espiritual por la represión y la violación sistemática de los derechos humanos. Ello es notorio en los testimonios de nuestra aldea global.

Dado los tiempos que corren, resulta natural que las cosas no existan para siempre. Mas aún si a la evolución natural, se agrega una visión política instrumental y utilitaria sobre las instituciones y organismos sociales, que considera que cumplido el objetivo, deben desaparecer.

Sin embargo, no es por nada que el tema de los derechos humanos se ha quedado por más de veinte años en la agenda pública, y el camino para la decencia del país en esta materia fue sostenido muchas veces sólo por el esfuerzo colectivo y privado de organizaciones sociales que cobijaron estos derechos.

En la historia de esta ermita se refleja parte importante de los esfuerzos sociales y políticos de la época, y lo menos que se esperaría es que su patrimonio simbólico e histórico termine dentro de unos años solo como material de apoyo a la tesis de algún estudiante europeo acerca de las violaciones de los derechos humanos ocurridas en Paraguay, o que sus papeles vayan a dar a cualquier sótano para ser comida de roedores.

Así como Ñu Guazú le dio la bienvenida a su Santidad, este lugar que reunió a una multitud de jóvenes, hoy a 18 años del acontecimiento el parque nuevamente reúne a una multitud de peregrinos.

Las personas que deseen visitar el lugar podrán para observar las fotografías y videos que se exponen sobre aquella jornada inolvidable, el predio está habilitado para visitas públicas todos los días de 7:00 a 11:30 y de 14:30 hasta las 19:00. El acceso es totalmente libre y gratuito.