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Edición de septiembre 2009

Los mitos y tradiciones son el producto de lo que nuestra imaginación va creando a través de los años, estos pasan de generación en generación, creando corrientes profundas en nuestras conciencias, que nos induce a tener una identidad. "El día que nos olvidemos de esto, dejaremos de ser paraguayos".

Participaron más de mil quinientos alumnos.

Luqueños grafican nuestras tradiciones por sus calles.


uchas veces, nuestro pueblo se ve destacado por el rescate que hace de las viejas tradiciones, varias de las cuales se conservaban casi en forma exclusivamente oral, y por sus creaciones musicales de claros contornos folklóricos, el concepto de identidad que logran diseñar los creadores luqueños que correspondería a lo que podríamos llamar una pieza de museo.

Es decir, se nos viene uno de los mitos con más identidad cultural, el "karai octubre y el jopara" que consiste en comer en exceso el 1 de octubre para no pasar hambre en lo que queda del año, esperando una buena cosecha. Aún cuando se liga inevitablemente con determinadas bases o raíces desde las cuales emerge, no es una estructura que se queda quieta en el tiempo, sino que a cada rato se nutre de nuevos aportes.

Esta idea de identidad recreada implica reconocer que la realidad es un constante devenir que no se puede quedar anquilosado en estructuras inamovibles, ya que estamos hablando de fenómenos sociales (como lo es la cultura de un pueblo) y que, por tanto, están dotados de una capacidad de renovación constante. Es la vieja dicotomía entre lo viejo y lo nuevo, donde las mentes y personalidades que buscan el desarrollo de los pueblos se afanan por potenciar las posibilidades de la gente, a partir del reconocimiento, rescate y difusión de aquello que está en el origen de un camino.

El espíritu de nuestras tradiciones es busca superar las limitaciones que constriñen al ser humano, que busca con creatividad nuevas sendas para desarrollar la potencialidad del hombre de campo. Pero si no se conoce lo que se es (y no se reconoce), ¿desde qué base se puede generar un aporte? ¿Cuál es la especificidad que constituye el aporte propio a la mancomunión del humano, en cualquier parte del planeta? No es el nacionalismo decimonónico lo que caracteriza los desfiles o el pensamiento del paraguayo.

Por ello es que su trabajo -fuerza es reiterar que recoge y se alimenta de las tradiciones más ancestrales de la vida campesina paraguaya- no se limita a una glorificación acrítica de las raíces propias, sino que las recupera para que no sean sepultadas en el olvido y, yendo más allá, les otorga una forma que trascienda la simple copia. Lo que hacen las escuelas luqueñas es asemejarse a lo que hicieron los grandes genios al escribir acerca de las costumbres de sus pueblos al universalizar las tradiciones, desde donde emergen y se nutren sus obras. Y una obra que se precie de ser universal, como ocurre con las tradiciones y costumbres lo hacen en un lenguaje que trascienda los márgenes de las raíces de donde provienen, por muy identificada que esté con dicha matriz.

Dicho en otras palabras, nada mejor que graficar en forma física y simple nuestras tradiciones, al describir la dicotomía que se presenta para los autores de estas representaciones (y para la sociedad en su conjunto) entre los mundos urbano y rural (que vendrían a representar la oposición entre lo viejo y lo nuevo): "No se trataba pues de prolongar la tradición de la cultura folklórica como si nada la alterara, sino de recrearla en un plano de libertad. Esta recreación, dirigida necesariamente a un receptor urbano, el único en condiciones de penetrar en su sentido, debía realizarse además con los procedimientos propios del arte urbano.

Por eso, junto con hacer nuestro el saber artístico del folklore, el largo aprendizaje que incluye la búsqueda, en las más diversas modalidades del arte popular urbano, de las orientaciones que le permitieran recrear la herencia de la cultura folklórica, salvándola sin traicionar su espíritu, y salvándose ella misma en la recreación".

"Nuestros antepasados no solo conversaron con las flores, nos enseñaron a conversar con las estrellas".

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