Silenciosamente, como vino, así acabo de irse. José Concepción Ortiz, el gran poeta paraguayo, ha muerto. Los diarios de hoy -15 de Septiembre de 1972- anuncian su sepelio en Luque.

 

José Concepción Ortiz.


José Concepción Ortiz.

ació en Valle Pucú el 5 de mayo de 1900, fue un escritor post-modernista, periodista destacado de la revista "Alas y Juventud", fue poeta y además ejerció la docencia. Fue funcionario de la Biblioteca Nacional donde llegó a ser Director, fue redactor del Periódico el Diario y Director de "El País", publicó un libro de poesías llamado "El Amor de un caminante".

Fue destacado representante de la generación de Herib Campos Cervera, Vicente Lamas, Heríberto Fernández y Josefina Pla. Falleció el 14 de setiembre de 1972.

Silenciosamente, como vino, así acabo de irse. José Concepción Ortiz, el gran poeta paraguayo, ha muerto. Los diarios de hoy -15 de Septiembre de 1972- anuncian su sepelio en Luque.

Era allá por 1923. Elíseo da Rosa, recién llegado de París, se había hecho cargo de la dirección de "El Diario", imprimiéndole un sentido ágil y moderno. En las páginas de ese periódico apareció por vez primero el nombre de José Concepción Ortiz. Nombre con reminiscencias de José Asunción Silva y de José Asunción Flores, de noches dé plenilunio y de nostálgicas guaranias.

¿Quién era ese poeta que tan brillantemente irrumpía en las letras paraguayas? Nacido en Valle Pucú en 1900, era un joven modesto, circunspecto y laborioso, Y así siguió actuando siempre como profesor, periodista, poeta e historiador.

Fue profesor de Castellano en el Colegio Politécnico, redactor de "El Diario", director de la revista "Juventud" y del diario "El País". Recopiló en 1943 todos sus poemas en el libro "Amor de caminante", publicó ensayos históricos, cuentos nativos, un meduloso estudio crítico sobre Rafael Barrent, pronunció una interesante conferencia sobre Rubén Darío y dio a luz en 1968 la obra titulada "Aportes para una historia del campesino paraguayo", análisis profundo y bien documentado sobre la vida, el carácter y el ser del hombre de tierra adentro.
 

He aquí su famosa elegía, escrita en la partida de uno de sus entrañables camaradas de "Juventud":

A RAÚL BATTILANA.
(de José Concepción Ortiz)

Yo sé que todo sobro cuando se está ya muerto: palabras, flores, lágrimas: todo eso ¿qué más da? Se muere y. . . .polvo. . . nada. Después lo único cierto es que tarde o temprano se nos olvidará.

¿Tus cantos? Pues, apenas un trino en el desierto, que el viento de la hora siguiente apagará.
¿Tu amor? ¡Quién ama a un muerto! Cuando se está cubierto de tierra, ya no hay "antes", "después", ni "más allá".

Hermano en el ensueño terco de la belleza;
este puño de versos vuelco sobre tu huesa
y me voy. Yo no puedo ser mejor que la vida, ni peor.
Y me voy.
Quizá, ante tu partida, me invada un egoísta deseo de llorar mucho. .. y aún sea poco para mi llanto el mar.


Fuente: "Evocación y vigencia de Rafael Barrett" de H. Sánchez Quell. Pág. 237. - infoluque.com.py