Edición Junio/2008

Se cumple este mes de junio, el centenario del natalicio de Salvador Allende Gossens (1908-1973), político chileno, Presidente de la República (1970-1973), una de las máximas figuras del socialismo democrático mundial durante el siglo XX, miremos la experiencia de Chile en Salvador Allende Gossens. "…el hombre del siglo XXI debe ser un hombre con una concepción distinta, con otra escala de valores, un hombre que no sea movido esencial y fundamentalmente por el dinero, un hombre que piense que existe para la fortuna una medida distinta, en la cual la inteligencia sea la gran fuerza creadora".

Miremos la experiencia de Chile en Salvador Allende.

La dicotomía, y como referente: el soplo sureño.


l presidente electo, Fernando Lugo, nos incita a leer y escribir sobre el poder en Paraguay. Lo hace desde el margen que es un nuevo centro, las ocupaciones de tierra.

Este mes de junio el mundo socialista dio comienzo a las celebraciones de conmemoración del centenario del natalicio del ex Presidente chileno Salvador Allende (junio 2007-junio 2008) los "Socialistas de izquierda, socialistas como Allende", ratifican su lealtad incondicional a la herencia política y moral de este líder carismático.

La política es la cuestión de lo que nos atañe a todos, la conversación para construir consensos y opciones en una sociedad democrática, es necesario mirar otras experiencias, como la de Chile, para sacar nuestras propias conclusiones.

Los días en el poder de Salvador Allende en Chile, venían marcados del gobierno anterior, de Eduardo Frei Montalva, y continuaron en el Gobierno de Allende, con ocupaciones de tierras. Si existió intervención foránea en Chile, ella se enmarca en un contexto mundial en que Estados Unidos consideraba como prioritario impedir el avance del marxismo en América Latina.
 

"...de las rebeldías contenidas"

“Los hombres y los pueblos sin memoria de nada sirven, ya que ellos no saben rendir culto a los hechos del pasado que tienen trascendencia y significación; por esto son incapaces de combatir y crear nada grande para el futuro”.

Salvador Allende, Cámara de Diputados, 1939.

No obstante, al constatar los profundos errores y horrores de la alianza de partidos políticos llamada Unidad Popular en Chile, en donde sus seguidores se vieron envueltos en la muerte contra Edmundo Pérez, Ministro del Interior dicha intervención, (expresada fundamentalmente en apoyo económico a medios de comunicación y organizaciones opositoras) no jugó un papel determinante en el desarrollo de los acontecimientos.

Por otra parte, el gobierno anterior debió enfrentar el violento terrorismo del MIR, (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) en la década del ´60, el cual con sus atentados, tomas de fundos (haciendas) y asaltos bancarios, contribuía irresponsablemente a generar nuevas tensiones en el país.

A ello se sumó la obstrucción parlamentaria de la Izquierda (Partido Socialista y Comunista) agrupada en el FRAP, la que como ya dijimos, progresivamente adoptó la lucha armada y propuso descaradamente la sustitución de la democracia "burguesa" como única y definitiva solución para los problemas del país. Una sola frase resume la actitud de los socialistas y comunistas durante el gobierno anterior al de Allende; "les negaremos la sal y el agua", lo que contribuyo a afianzar el error histórico del socialismo chileno.

En el último tiempo ha resurgido en Chile y en el Paraguay el interés por conocer el contexto histórico en el que se produjeron los hechos que llevaron al Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 que derrocó al régimen socialista del Presidente Salvador Allende Gossens (1970-1973), la similitud de los hechos, de lo que acontece en Paraguay con las tomas de tierra nos hace pensar.

Mas tarde -en Chile- estos hechos dieron lugar a la más sangrienta dictadura en la historia de América Latina, encabezada por el Gral. Augusto Pinochet.

Específicamente, los más exaltados la comenzaron por la toma de fundos, (estancias) por miembros de la izquierda, siguieron las fabricas, y terminaron con quienes tenían una pequeña casa desocupada. Estas ocupaciones se producían mediante el amedrentamiento de sus dueños, sin que la policía (carabineros) pudieran intervenir, con el argumento de un Chile solidario y con una población sin tener como defenderse.

Ante esta "revolución en libertad" con un país paralizado, aparecieron las tarjetas de racionamiento alimenticio, que eran entregadas por el Comité Central del Partido de Gobierno, era un momento político critico en donde se chantajeaba al pueblo con el hambre. Estos hechos generaron odios que antecedieron al quiebre de la otrora democracia más estable de América del Sur.

No se pueden ignorar los fines y el pensamiento que inspiraron a los seguidores del Gobierno de Allende y el por qué del quiebre violento de la democracia en Chile.

Nuestro objetivo es proporcionar elementos de juicio que difieren sustancialmente de la visión histórica que la izquierda, con las tomas de tierras en Paraguay, que pretenden dar a conocer en países como el nuestro que se ha mantenido lejos de estas practicas aún en dictadura.

Consideramos insuficiente que este mismo sector político pretenda hacernos creer en su tradición democrática. Salvador Allende un líder indiscutible, no tuvo el poder de contener las ocupaciones, y se negó a usar la fuerza pública para no dar paso a una guerrilla armada. Ahora se trata de justificar los horrores vividos por los chilenos con las ocupaciones de propiedades privadas como "simples errores políticos".

Cuidado con los exaltados Fernando Lugo, que allá donde acaba el Paraguay continental, o como dicen los estudiosos "el Paraguay profundo", este pueblo sabe que el derecho a la propiedad privada sigue "pisando fuerte" y está impresa en la conciencia del paraguayo.

Firme es el derecho de la propiedad privada en Paraguay. Firme, miedoso e inviolable, aunque algunos "carcamanes" se resistan en sus feudos, negando lo básico a los sin tierra, las reglas del juego están en nuestra Carta Magna (Constitución Nacional Art. 109.-).

El país no se oxigena, no se reparte el poder, no se integra, no se miran al espejo. La izquierda y la derecha unida en un poder mediático conservador, homogéneo, centralista y controlador. Hasta Gaspar Rodríguez de Francia (1766-1840), 190 años después, les hubiera dicho: "ya, muchachos, el país ya está maduro para la democracia". 

(r


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