Segunda Quincena de Abril/2007

Una de las consecuencias no esperadas de este proceso hacia la democracia, ha sido el constante perfeccionamiento de las técnicas para obtener la atención de los espectadores, ya que de ello depende la subsistencia económica de los medios de comunicación de masas, cosa que después del golpe de Estado (marzo paraguayo) este fenómeno se agravó, con el financiamiento solapado que las hidroeléctricas brindan a sus amigos los medios afines al Gobierno de turno. Producto de ello, se ha venido dando un anestesiamiento de la función crítica de la opinión pública.

El neo-populismo en esta región se caracteriza por el giro a la izquierda. (IV).

Nuestras necesidades.


a democracia paraguaya requiere que se (re) establezcan nuevos puentes entre la sociedad y los líderes políticos, lo cual lleva a que los partidos redefinan su rol hacia una mayor especialización en torno a formación de nuevos cuadros y sobre todo de ideas.

Desde este ángulo, la estrategia de Fernando Lugo debe perfilar nuevas formas de autodeterminación colectiva, tales como diálogos ciudadanos, introducción de elementos de la democracia deliberativa, directa y participativa (iniciativa popular de ley, plebiscitos, presupuestos participativos, etc.), así como también un acercamiento hacia el universo de jóvenes reacios a participar en política.

Hasta el momento la coalición de gobierno en el poder ha hablado mucho de estos tópicos, pero prácticamente no ha realizado nada para llevarlos a la práctica. He aquí entonces una prueba de fuego para Fernando Lugo respecto a su real interés en vincular dos necesidades "Ciudadanía y Política".

Las dos necesidades.

A modo de conclusión, cabe indicar que la única fórmula para enfrentar los rasgos neopopulistas inherentes a la política latinoamericana actual, es a través de propuestas serias y de largo plazo. En este sentido, hay - por lo menos - dos áreas claves de acción para quien sea la/el próxima/o gobernante de Paraguay (Blanca Ovelar, actual ministra de Educación y Cultura, se perfila como candidata por el coloradismo): por una parte, dignificar la condición material y simbólica de los excluidos la bandera que hasta ahora hace flamear Fernando Lugo y, por otra, con Blanca Ovelar, diseñar una política sobre el espacio de la opinión pública manejando lo mediático. A continuación se detallan brevemente ambos puntos:

a) Dignificar la condición material y simbólica de los excluidos. La existencia de un gran número de personas que se sienten subjetivamente excluidas del orden social hace que para ellos resulten los discursos neopopulistas particularmente llamativos.

A saber en el Paraguay de hoy no hay crecimiento económico con una gran tasa de desempleo, en donde el ciudadano se ve en la necesidad de tener que dejar su patria para poder sobrevivir es cuando disminuye la efectividad de dicho discurso.

Atacar este problema de raíz requiere que se aumente el reconocimiento al esfuerzo individual y que se den vida a nuevas formas de poder colectivo, puesto que así se aumenta la posibilidad de que los excluidos dejen de sentirse como espectadores y se perciban más como actores de la realidad social. Pues al existir una mayor vinculación entre los sujetos excluidos y el conjunto de la sociedad, disminuye la capacidad preformativa del discurso neo populista.

b) Diseñar una política sobre el espacio de la opinión pública. Es de vital importancia que en Paraguay se genere un debate y se tomen medidas para la potenciación de un genuino espacio de opinión pública.

A partir de la vuelta a la democracia se ha definido el accionar de los medios de comunicación como un simple mercado de transacción de audiencias, de modo que se ha prescindido de cualquier política que delimite cierto tipo de comunicaciones como un bien público.

Una de las consecuencias no esperadas de este proceso ha sido el constante perfeccionamiento de las técnicas para obtener la atención de los espectadores, ya que de ello depende la subsistencia económica de los medios de comunicación de masas, cosa que después del golpe de Estado (marzo paraguayo) este fenómeno se agravó, con el financiamiento por parte de las hidroeléctricas a sus amigos los medios de comunicación afines a al Gobierno.

Producto de ello, se ha venido dando un anestesiamiento de la función crítica de la opinión pública, así como también se ha avanzado hacia el imperio de una suerte de dictadura de las audiencias.

Revertir este proceso requiere una redefinición del actuar del Estado en torno a los medios de comunicación, lo cual pasa por repensar la función de una serie de instituciones.

Tener una postura frente a la historia reciente de Paraguay. Si bien no hay investigaciones importantes sobre la amnesia colectiva que ha sufrido Paraguay, es posible pensar que lentamente se está abriendo un nuevo espacio para reconstruir la memoria histórica del país, esa es la lucha de Martín Almada, defensor de los derechos humanos en Paraguay.

Sin duda alguna que esto se relaciona con el cambio que se ha producido con posterioridad a la formación de la Concertación. Pues, a contar de entonces, la sociedad Paraguaya ha comenzado a experimentar un enfrentamiento con sus tabúes y por ello es que se hable de una suerte de destape cultural, junto al ex monseñor Fernando Lugo.

Hitos como la avalancha de información mediática producto de los medios de comunicación oficialistas y semi oficialistas, financiados con el dinero provenientes de las hidroeléctricas, así como el éxito de la última concentración y marcha de las fuerzas que apoyan a Fernando Lugo y la autoexclusión de los partidos tradicionales, pueden ser vistos como indicadores de la apertura de un espacio para la discusión del pasado reciente de Paraguay.

De ser esto una realidad, cabe preguntarse ¿cuál es el rol que la futura candidata oficialista Blanca Ovelar, debe asumir al respecto?. Se trata de un asunto bastante delicado, ya que ella debe encontrar el equilibrio entre una creciente demanda por el esclarecimiento de la verdad y, a su vez, por la superación del pasado, o mejor dicho, por reconstrucción de la identidad nacional por un lado y de su partido por el otro.
 

Las biografías de los nombrados en este editorial difícilmente pasan inadvertidas, puesto que son el reflejo de un país que dolorosamente a transitado desde el oficialismo a la confrontación de la Concertación. Pero este tránsito ha sido vivido, por Fernando Lugo en silencio y de forma personal. Lo que Paraguay requiere es asumir este tránsito en voz alta y de forma colectiva en la Concertación.

Para asumir este desafío, Fernando Lugo debe utilizar su capital biográfico de forma soterrada. Su perfil de liderazgo horizontal no autoritario se puede ver reforzado por esta opción. No a la provocación, pero sí a la verdad, es decir, hablar con inteligencia antes que con rabia.

Esto implica que el pasado antidemocrático de los poderes fácticos del Paraguay, efectivamente seguirá pesando en esta elección (es decir, el elivaje democrático/autoritario), aun cuando menos que en las anteriores, ya que ahora se ha vuelto a perfilar un sector liberal duro, de derecha, el cual tiene menos problemas al momento de presentar credenciales democráticas.

Envíe sus comentarios o sugerencias a esta dirección de correo electrónico


Google
 
Web www.infoluque.com.py