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Se reúnen y se mitigan dando a conocer planteamientos izquierdistas que jamás han existido en Paraguay; "...que estos zurdos conservan el estilo de la fuerte raigambre estalinista que los caracterizó cuando eran "combatidos por la dictadura", -una platea liberal aplaude- "jóvenes, y no tan jóvenes cuando escalaban en la jerarquía, este contingente hace catarsis con la idea que los decepcionó hablando en contra del Dios que les falló, dios está con nosotros" más aplausos, a rabiar.

Liberales: De golpe al poder (II).


 

El episodio del juicio político a Fernando Lugo, pudo haber sido una especie de ensayo general. En medio de este ejercicio, que parece sacado de una comedia esperpéntica de Valle-Inclán, nos daremos cuenta de que cuando sea un juicio político de verdad no nos vamos a poner tan contento como creíamos.

Ya pasada la novedad inicial, lo más que vamos a sentir será una especie de alivio, sentimiento apenas de alegría. Por cierto, no nos va a dar pena, y comprenderemos bien a la gente en el mundo entero que saldrá a la calle a dar voces de felicidad. A lo mejor hasta nosotros mismos levantemos un vaso lleno de ironía como última gabela, pero no vemos razones para sumarnos a celebraciones colectivas.

Responder la interrogante ¿qué pasa en América Latina? sólo puede resultar en una aproximación a una realidad tan compleja y cambiante. La única certeza es que se han roto los paradigmas que por tanto tiempo sustentaron una retórica inflamada de intenciones sin concreción.

Realidades como la etnopolítica, (política de apaciguamiento) del actual Gobierno, la diversidad, la pluralidad cultural y de género, coexisten con un crecimiento económico inédito, conseguido por el Gobierno de Fernando Lugo, la ampliación de las capas medias, el acceso al consumo, el auge de las exportaciones tradicionales y una voluntad mayoritaria por abrirse al mundo con pragmatismo más allá de ideologismos.

Pero, esto sería el ideal, pareciera que los izquierdistas, en países de anti-izquierda radical como Paraguay, recobran importancia cuando es expulsado del poder el Presidente de la República. Paraguay sometido al adagio de la Guerra Fría “better dead than red”, que rima en inglés, en castellano no tanto: “mejor lejos (muerto) que rojo”. La idea central de la Guerra Fría es bueno recordarla y consiste en la destrucción de imágenes, el caso de la ex ministra de salud, Esperanza Martínez.

El escritor estadounidense Gary Wills ha señalado que "matar por una idea es la peor forma de matar, es un asesinato ideológico". Hemos escuchado que en el adiestramiento en esta parte del hemisferio occidental se usan todavía consignas anticomunistas, aunque el comunismo ya desaparecio del mundo. Ojalá sean exageraciones.

Así como la doctrina de seguridad global en boga (y de siempre) contiene la idea de las células dormidas de insurgentes que pueden reactivarse, el anti-izquierdista en Paraguay se reactiva. Ocurre en extraña sincronía con una acumulación de situaciones no resueltas sobre derechos humanos. Porque los más recalcitrantes anti-izquierdistas hacen pingues negocios con ellos.

Por ejemplo, personas vinculadas a casos de violaciones a los derechos humanos que permanecen en la administración pública o envueltos en nuestra vida cotidiana. Es como un radialista luqueño que grita, "abajo el imperialismo yanki" y le mete una de Charlie Parker (1920-1955), este músico estadounidense, el mejor intérprete de saxofón contralto de jazz y uno de los pioneros de este tipo de música.

Sin siquiera buscar mucho hemos encontrado calles con nombres de torturadores, estadios con nombres de oscuros personajes, desde el Senado escuchamos a un miembro decir el mes pasado, que él no nació en Ciudad del Este, y decía; "...yo señor Presidente del Senado, orgullosamente naci, en Ciudad Presidente Stroessner, esto es porque tuve la dicha de nacer antes de que sea cambiado su nombre por Ciudad del Este".

En América Latina no es un caso aislado. Probablemente Néstor Kirchner sea el único mandatario en la región que se atrevió a desactivar violadores de derechos humanos aún enquistados en el aparato estatal.

Una antropóloga brasileña exiliada en África ha dicho que no regresa a su país hasta que salgan los torturadores de la administración del Estado. Si sucede en Brasil, no tiene por qué no suceder en el resto de los países que tuvieron dictaduras, y esto no es la Guerra de la Triple Alianza.

En un trabajo para el Instituto de Estudios Estratégicos (SSI) del Departamento de Defensa de los EEUU, S. Metz y R. Millen exponen aspectos de la estrategia moderna contra la insurgencia global y local. El enfoque es “holístico en las dimensiones, integrador en los estamentos, y político con un acento en la prevención, donde la lucha ideológica es central”.

Al marxismo, sostienen, hay que combatirlo porque tiene “esa seducción para articular descontentos sociales y de allí empalmar con el clima de insurgencia” que se construye. “La desactivación de voces con credibilidad y legitimidad es el comienzo de una lucha que es larga (…) se les debe impedir (a los que propagan la insurgencia) posicionarse con el público”.

La muerte de Ananías Maidana, de Napoleón Ortigoza años atrás, que en su esencia uno era marxista, y el otro víctima de sus circunstancias, dos ejemplos que sirven para detectar cuán intactas están las bases del macartismo y de la Guerra Fría, representadas por el anti-izquierdista de un obediente grupo de ex luchadores por la libertad, los más connotados líderes del liberalismo paraguayo, hoy transformados en sirvientes del gran capital.

No son muchos, pero son fundamentalistas del anti-izquierdismo, ¿porqué antes no se les notaba? porque han hecho una escuela del oportunismo. No pierden la ocasión de renegar en contra de los "zurdos mercenarios", creando en la opinión pública una animadversión, que los hace -en una parte importante de sus vidas- posicionarse en estructuras de poder local e internacional, como la Itaipú binacional. Medran a costa de un prestigio ajeno bien ganado.

Cuando el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza vino a observar e indagar los sucesos del 23 de Junio, se entrevisto con todos, menos con la prensa de izquierda, no fue a ver como se encontraban los campesinos detenidos en Caraguatay, eso sí, se entrevisto con los dueños de las tierras cuestionadas, diputados y senadores, dueños de medios de comunicación, que tambien hacen de campesinos, les presentaron sus hombres de prensa. Le contaron que los izquierdistas paraguayos eran violentos, y el resto era ese mundo llamado socialista, que obtenían oportunidades de por vida. Para algunos fue el encuentro con el cosmopolitismo y una idea del universo civilizado.

Se reúnen y se mitigan dando a conocer planteamientos izquierdistas que jamás han existido en Paraguay; "...que estos zurdos conservan el estilo violento de la fuerte raigambre estalinista que los caracterizó cuando eran "combatidos por la dictadura", -una platea liberal aplaude- "jóvenes, y no tan jóvenes cuando escalaban en la jerarquía, este contingente hace catarsis con la idea que los decepcionó hablando en contra del Dios que les falló, dios está con nosotros" más aplausos, a rabiar.

En su calidad de maestro, Fernando Lugo los había acogido cuando se reunían, los escuchaba y muy probablemente se sirvieron de esa bonhomía para escalar en la burocracia de liberales de izquierda, socialistas del siglo XXI. Ahora son paladines del tipo de democracia que comienza a ser rechazada por ellos, inclusive por los mismos dueños del gran capital, olvidaron el día que sus medios de comunicación fueron cerrados, ¿porque no les sirve recordar?. Está por verse donde estarán las lealtades, de los otrora verdugos hacia ellos.

El epítome de esta forma de hacer política está representada por los ultra neo-conservadores que se insertaron en las redes del poder en América Latina, muchos de ellos izquierdistas desencantados del socialismo que representaba, nunca tener dinero.

En un ambiente infectado por la corrupción, la legión de ex izquierdistas liberales de turno, haciendo una purga de su error histórico por no haber sido rentables mucho antes, intentan reconstruir la imagen de un líder que les salve de la derrota en las elecciones del 2013.

Pero en cambio retratan por qué Paraguay y varias zonas de la región tienen el sistema político: un engendro de izquierdistas liberales. Puede que se den cuenta que eso no le hace bien a nadie, pero es rentable. Es la enfermedad senil del capitalismo.

Lo que no ha pasado ni pasará es la idea de nacionalidad que nuestros mayores defendían contra el derecho de conquista y la usurpación. Cuando otros pueblos sucumbieron, ellos mantuvieron su derecho, lo defendieron, y sacrificaron su propia sangre y vida, lo consagraron como consagraban los mártires en el circo la idea cristiana.

El resultado es que Paraguay, despreciado injustamente en el Mercosur, desacreditado con razón por sus continuos quiebres democráticos, sus malos gobiernos, su desorden, sus bancarrotas más ó menos declaradas, sus inmorales partidos políticos, sus extravagancias, sus continuos pronunciamientos, no ha visto nunca, después de la Guerra Grande, puesta en duda la continuación de su nacionalidad; y aun hoy mismo, cuando parece que habíamos llegado al último grado de humillación, sin más motivos que en la Guerra Grande para ser repartida, nadie se atreve á intentar la conquista de esta casa de locos.

–¿Qué ocurre, Sr. Sursum Corda? -relata Benito Pérez Galdós en sus escritos- el imperio francés, digo, aquella tempestad que conturbó los primeros años del siglo, y cuyos relámpagos, truenos y rayos aterraron tanto á la Europa, pasó, porque las tempestades pasan, y lo normal de la vida histórica, como en propia Naturaleza, -es la calma-, Sr. Sursum Corda, el dictador no ha muerto, está en nosotros.

Todos los vimos pasar, en Zaragoza con ansias de ser una república, presenciamos su agonía en 1815: después vimos su resurrección algunos años adelante, pero también pasó, derribado el segundo como el primero por la propia soberbia. Tal vez retoñe por tercera vez este árbol viejo llamado República; pero no dará sombra al mundo, y apenas servirá para que algunos hombres se calienten con el fuego de su última leña.

Julio 2012.-
 



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