PS Quincena de Mes/200X

Nada hay mas hermoso en la vida como el sentirse capaz de sacrificarse. En realidad no se trata de sacrificio, sino de saber íntimamente que la felicidad esta afuera de uno mismo; que solo puede ser dichoso aquel que ansía la dicha ajena.

Jesareko al futuro, desde nuestros emigrantes (V).

Los emigrantes triunfan porque no cometen errores.


CARTA DE UN EMIGRANTE

omo personas inteligentes, pueden lograr el triunfo, no se quedan a la mitad de camino, brillantes universitarios venden baratijas en las calles; genios en informática se dedican a entregar pizzas; voraces matemáticos, contadores que hacen de cajeros en los bancos o supermercados.

Son personas que emigraron con un titulo bajo el brazo pero las leyes del país, la burocracia les jugo una mala pasada.

Como ellos, mucha gente posee inteligencia para triunfar y no lo logra, unos cuentan su dinero mientras los otros maldicen sus cuentas pendientes.

Mucho tiene que ver con la suerte, pero muchas veces la gente se forja su propia mala suerte cayendo en la trampa de las actitudes que los lleva a la derrota.

Los errores en que un emigrante no tiene que caer.

1. El autoengaño.

Las personas que no triunfan a cada paso se mienten a sí mismas con respecto a su vida.
Alguna vez usted pensó que la gente deshonesta no podía tener éxito. Pero por desgracia, es lo contrario es posible tener éxito -al menos económico-, aunque se sea deshonesto con los demás, pero es imposible que alguien sea deshonesto consigo mismo -con respecto al punto donde se encuentra en su vida, a sus perspectivas para alcanzar sus metas y a sus limitaciones-, y aun así progrese.

2. No producir.

Una y otra vez se encontrara gente que está dispuesta a aprender y hacer algo por lo que le paguen buen dinero.

No entienden esa verdad fundamental de que a los seres humanos se les paga por su capacidad de hacer algo. Tampoco entienden una verdad corolaria: a la gente se le paga mucho por hacer algo que conlleve un gran valor. Si su meta es el éxito económico, tiene usted que crear o producir algo que quieran los demás.

3. Castigar a los amigos.

Las personas derrotadas muchas veces son amigables y agradecidas con aquellos que no los ayudan, y desdeñosas y malagradecidas con los que las tratan bien.

Los perdedores no cultivan a sus amigos... y pagan el precio de ello. A menos que sea usted un artista o un intelectual de excepcional talento, no tendrá éxito sin una red de amigos y gente que lo apoye. La capacidad de hacer y conservar amigos es el factor de todos los triunfos.

4. La mala educación.

Las personas que fracasan son también invariablemente groseras. Son por lo general impuntuales, no agradecen los regalos y no se disculpan cuando ofenden a alguien.

El invitado que tiene un buen empleo, que está realmente ocupado y carga sobre sus hombros con grandes responsabilidades, llegará a tiempo.

El que no tiene nada que hacer en todo el día llegará muy, muy tarde, o tal vez no se presente. El tipo que tiene un trabajo mediocre que no lo va a llevar a ningún lado llegará entre 15 minutos y una hora tarde.
Con estos ejemplos se percibe de antemano quién se quejará de la comida y se olvidara de agradecer la invitación.

5. Vestirse para el fracaso.

Las personas fracasadas acostumbran vestirse inapropiadamente. Llegan a las entrevistas de trabajo sin corbata o con zapatos deportivos. Acuden a las cenas formales en pantalones de entre casa cuando todos los demás están de traje.

Tal vez, dan a entender que son originales, pero lo que están expresando en realidad es que están fuera de lugar, y que desprecian a las personas que se encuentran ahí.

Uno puede vestirse para presumir de rebelde y de que no se ajusta a las normas. O puede vestirse para demostrar que sí se ajusta a las normas y es capaz de hacer el trabajo.

6. Las actitudes negativas.

El mayor de los fracasados es a menudo una actitud pesimista y amargada. El atormentarse por su trabajo y su mundo, y dan por sentado que todos los que los rodean son deshonestos o estúpidos.

Arrojan un manto negro sobre todo, y contagiar su desesperación y desesperanza a las personas que están cerca de ellos.

También revelan falta de confianza en sí mismos; una convicción muy arraigada de que no son capaces de hacer muchas cosas, ni de hacer bien las que sí hacen. Casi siempre expresan esto a quien esté dispuesto a escucharlos. No se dan cuenta de que se están anunciando como perdedores, es la suerte crónica de los quejumbrosos crónicos.

7. Las discusiones innecesarias.

Las personas que no tienen éxito gustan de discutir por discutir. Los picapleitos creen que a sus amigos y colegas les impresionará su sagacidad o inteligencia. No pueden estar mas equivocados no piensan que "Si quieren llevarse bien con la gente, no tiene que buscar disentir".

No quería decir con esto que hay que convenir en todo lo que el resto del mundo diga, pero sí que no se puede provocar a los demás indefinidamente y aun así esperar que nos ayuden.

La gente a la que le gusta trabajar no se pasa el tiempo discutiendo en vano. Si esta cerca de un busca pleitos, aléjese de el, observe que la gente lo evitará, y se verá rodeado de otros perdedores pendencieros. Su compañía es uno de los caminos que a usted le llevará directamente al fracaso.

8. La mala jerarquización.

Estas personas no saben establecer prioridades, la verdad es que nunca hay tiempo para hacer todo, ni siquiera las, cosas verdaderamente importantes, sin embargo, nunca aprenden que establecer prioridades y esta es una necesidad primordial. Tampoco parecen darse cuenta de que no es un sacrificio renunciar a algunas cosas de menor importancia en favor de las de mayor trascendencia. En realidad, se trata de una concesión.

Eso es todo; esta recomendación llegó su fin. Tal vez usted tenga alguno de estos hábitos. Recuerde, los ganadores saben que pueden cambiar... y lo hacen. Pero eso usted ya lo sabía, ¿verdad que es así?

Curiosamente, los análisis acostumbrados no se escuchan como si se espera, se los ve como en un desenlace final.

(continuara)


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