PS Quincena de Mes/200X

Aunque no lo aceptemos, la nostalgia restaurativa forja una imagen pasteurizada del pasado, borrando los elementos conflictivos. La nostalgia reflexiva, por el contrario, conlleva un escrutinio crítico de la historia y la memoria.

Jesareko al futuro, desde nuestros emigrantes (III).

"La playa se ve distinta desde el destierro" José Martí.

La foto que no se puede captar es la del alma.


CARTA DE UN EMIGRANTE

l tereré le ponemos algún yuyo, si lo encontramos, y aceptamos como axioma que el mejor cebador que esta fuera de Paraguay no puede ser mejor que el peor Made in Paraguay. No somos originales en esto: ya Dante en la Divina comedia había advertido lo amarga que es la comida fuera de la patria y para los paraguayos, "pe so'o josopy ndai so'oviramo ndaha'ei so'o josopy".

No somos los únicos nostálgicos, quien conoce al Paraguay nunca lo olvida dice el refrán popular. Una vez estuve -de paso- en el auditorio del Teatro del Banco Central del Paraguay y a oscuras, ante los primeros arpegios de arpas y vigüelas de un grupo chileno, cantando un 18 de septiembre en su fiesta nacional, cientos de chilenos armaron un contrapunto de sollozos, hipos y suspiros.

Con solidaridad latinoamericana, de otros emigrantes continentales, se unieron al llanterío, aunque un poco más discretamente, más tarde conversando del tema con un amigo, Jorge Cáceres(*), él me hablaba sobre la nostalgia y el exilio. Después de oírlo hablar sobre los objetos sentimentales que acarrea el mundo de los emigrantes, le conté el episodio de los "Huasos chilenos" en que el público lloraba al compás de las tonadas chilenas.

Lo anotó, levantando una ceja arreglándose su característico Kepy. Jorge toma muy a pecho su rol de fotógrafo el captar imágenes le complace, pareciera que las fotos le hablaran, pero esta vez tuvo una imagen que no pudo captar y es la imagen del alma, aunque sabe de nostalgias y lo duro que es todo fuera de la patria.

Entonces llegó a la conclusión que en cierto momento la nostalgia es la enfermedad del alma, para un científico la "hipocondría del corazón", y que se curaba mediante la fitoterapia (infusión a base de hierbas) té de toronjil, tilo y siempreviva son para las penas del alma.

Vale un dato científico que nos enorgullece como paraguayos, y es que la histología guaraní es la que mas ha aportado a la medicina mundial, por el conocimiento que de generación en generación se han transmitido, conservado del valor medicinal de cada planta, esto se encuentra en la memoria histórica de nuestros nativos, y son transmitidas a nosotros, oiko'ava ñande retã nda hesarairi chugui..

Hace unos días Jorge se acerco a nosotros anunciándonos, la confección de su pagina web, este sitio hará menos dura la permanencia de mis compatriotas en el exterior, será el fin de su nostalgia, sin embargo, días atras llegó sin cumplir su promesa de poder fotografiar la nostalgia del alma e incluir en su sitio web la foto del alma de esos nostalgicos llorones.

A Jorge le sobran las nostalgias como fotografo profecional, tiene que viajar, cuando lo hace lleva consigo sus propias nostalgias y la de sus amigos en el exterior, el dejó una infinidad de amigos en las ciudades de New York City, Westchester, New Jersey y por instinto confía mucho en esas añoranzas.

Aunque él no lo acepta, la nostalgia restaurativa forja una imagen pasteurizada del pasado, borrando los elementos conflictivos. La nostalgia reflexiva, por el contrario, conlleva un escrutinio crítico de la historia y la memoria.

No intenta reconstruir ni restaurar el pasado, ni menos negar partes de él, sino entenderlo para evaluar y valorar el presente.

Antes, la nostalgia era un mal curable, pero en nuestra época es un síndrome sin remedio conocido. En el esquema de Jorge, los Paraguayos de afuera tenemos el monopolio de la nostalgia, pero se desprende que no hemos acumulado más experiencia para enfrentarla.

Esa experiencia nos hace parte de una comunidad más heterogénea de gente en la misma situación y amortigua el impacto del desarraigo inicial. Nadie que haya vivido en el extranjero por un tiempo se sorprende de entenderse mejor con otros emigrantes que con algunos compatriotas que nunca han salido de su país.

(continuara)

(*) El sitio de Jorge Cáceres es: jorgecaceres.com.py


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