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Primera Quincena de noviembre/2006

Este análisis de seis capítulos debe su origen desde el punto de vista social y cultural, que trata de estudiar la contribución que hacen los emigrantes paraguayos, aportando a la vida social de los países en que se establecen, es decir su aportación a la vida comunal; a la organización oficial, pública y administrativa de la sociedad, a la manera de vivir en el país de que se trate; su influencia sobre el nivel de instrucción de conocimiento técnico y sobre las bellas artes y como son tratados en los países a los que emigran encontrándose con otros emigrantes de otras nacionalidades.

La xenofobia, un fantasma recorre Europa, el espectro del fascismo.

El viejo emigrante, el de la sonrisa maligna.

Crónicas desde Alemania. Parte I


Ya a mi edad pocas veces me encuentro a gusto de alterar el orden de mi manera de vivir acá en Alemania donde vivo, como paraguayo tengo hace tiempo estableciendo mi forma de vida a un desorden, en donde he abandonado mis quehaceres para quebrantar mi sistema, sin que haya sucedido el arrepentimiento más sincero al desvanecimiento de mis engañadas esperanzas.

A lo lejos el paraguayo que emigra ve que actualmente tenemos un pueblo sufriente que exige respuestas hasta de su hermano. Lo ruin que tengamos que reconocer que la migración puede favorecer al país por las remesas que enviamos al Paraguay, pero socialmente afecta porque desintegra la familia.

La pobreza se ha agudizado y no hay respuestas a la falta de trabajo, y es una de las causas de la migración de muchos paraguayos al exterior. Los reclamos del pueblo no están siendo escuchados por las autoridades y esto genera cinturones de pobreza y exclusión social.

"El éxodo masivo de compatriotas está dejando huérfanas a muchas familias, con el agravante de que los que van no tienen la seguridad de encontrar trabajo.

Los recuerdos que guarda el emigrante del Paraguay son los recuerdos de sus seres queridos, en mi caso del antiguo ceremonial de la bendición que pedía a mi madre y mi abuela cada mañana, que, en su trato tienen adoptado los padres paraguayos a sus hijos. Esto me obliga a aceptar a veces algunas invitaciones que parecería el negarse una grosería, o por lo menos una ridícula falta de delicadeza.

Transitaba días pasados por esas calles de Friedrichshafen, ciudad del sureste de Alemania, en Baden-Württemberg a orillas del lago Constanza (en alemán, Bodensee). Esta ciudad tiene un enlace ferroviario, puerto y centro turístico, me paseaba, metido en los recuerdos que tengo de mi querido Luque.

Imbuido en mis pensamientos, me sorprendí varias veces a mí mismo riendo de mis propias ideas, como un pobre hombre viejo y achacoso como soy, me encontré hablando solo; cuando tropecé me recordé que de cuando en cuando para andar por el empedrado de Luque no era la mejor ocurrencia a la de ser un errante.

Como soy el hijo del alemán, que nació en Argentina, e hizo su vida en Luque, no soy poeta ni filósofo; soy simplemente Dietrich von Raeche Pérez, el de la sonrisa maligna, más en un gesto de admiración de los que pasaban a mi lado, me hacían reflexionar, que los soliloquios no se deben hacer en público; uno se choca de frente anda "ojetopá la prójimo" ese día al encaminarme por una esquina choque con quien tan distraída y rápidamente como yo doblaba la esquina.

Eso me hizo reconocer que los distraídos no entran en el número de los cuerpos lánguidos, y mucho menos de los seres gloriosos e impasibles.

Ante semejante situación del espíritu, pasan cosas como para contar. ¿Qué sensación tan agradable se produce ante la palmada que una gran mano, pegada a un gran brazo, este vino a descargar sobre uno de mis hombros, toda su anatomía?. ¿Agradable?, sí, porque el que me abrazaba era Ropero Insfran, un viejo amigo luqueño, que también se paseaba como yo en esta ciudad alemana.

No quise darle a entender que desconocía este enérgico modo de anunciarse, ni desairar el agasajo de quien sin duda había creído hacerme más pequeño, los recuerdos saltaron a mi mente al ver a este luqueño, aunque me dejo torcido todo el día, trató sólo de volverse para saber lo mucho que me apreciaba, pero, ¿porque tratarme mal?; mi antiguo guaraní salta ante cosas así, nde rakore nde tembo rakope guare mba`e pio la re u`seva le grite, pensando que remotamente alguien en Alemania me entendería, "Ropero" me entendió, lo reconocí, es paraguayo, comprendió lo que le dije y mis disculpas, mi sangre alemana se revuelve ante cosas así, y no deje nada sin decirle.

¿Cómo diría usted señor director, no me siga dando pruebas de confianza y cariño?. En otra oportunidad me cubrió los ojos con las manos, y sujetándome por detrás, ¿quién soy?, gritaba, alborozado con el buen éxito de su delicada travesura. ¿Quién soy? -Un animal, iba a responderle; pero me acordé de repente de quién podría ser, y cambie al animal por Ropero Insfran -

Ropero eres, le dije. Al oírme, suelta sus manos, ríe, se aprieta entre las piernas lo que sabemos, alborotando la calle, y nos ponemos en escena.

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Segunda Quincena de Noviembre/2006

Usted, Sr. Director ya habrá conocido, siendo tan perspicaz como yo le imagino, que mi amigo Ropero está muy lejos de pertenecer a lo que se llama gran mundo y sociedad de buen tono, pero no es tampoco un hombre de la clase inferior, es un hombre con nuestras costumbres que aun conservamos en el extranjero.

El cumpleaños en casa de Ropero.

Crónicas desde Friedrichshafen, Alemania. Parte II


- ¡Bien, mi amigo! ¿Pues, no me has conocido? - ¿Quién pudiera ser sino tú...? - ¿Has venido ya querido amigo luqueño? -No, Ropero, no he venido.- Siempre el mismo genio. ¿Qué quieres?, en que andas, la pregunta de Ropero. ¡Cuánto me alegro de que te encuentres aquí! ¿Sabes que mañana es mi cumpleaños? - Te los deseo muy felices. - Déjate de cumplimientos entre nosotros; ya sabes que yo soy paraguayo y luqueño como vos: al pan pan, y el vino vino; por consiguiente exijo de ti que no vayas a dármelos; pero estás convidado.

- ¿A qué? - A comer conmigo. - No es posible. - No hay remedio, - No puedo, insisto ya temblando. - ¿No puedes?- Gracias. - ¿Gracias? Vete a pasear: amigo, como no soy el dueño de esta ciudad, ni el alcalde de Friedrichshafen, ¿Quién se resiste a una sorpresa así de grande?, ¿quién quiere parecer tavy? - No es eso, sino que... - Pues si no es eso, me interrumpe, te espero a las dos; en casa se come tortillas con mandioca y cocido; anda temprano.

Usted, Sr. Director ya habrá conocido, siendo tan perspicaz como yo le imagino, que mi amigo Ropero está muy lejos de pertenecer a lo que se llama gran mundo y sociedad de buen tono, pero no es tampoco un hombre de la clase inferior, es un hombre con nuestras costumbres que aun conservamos en el extranjero, el es un empleado de segundo orden, (técnico electricista) que reúne entre su sueldo y su casa una buena cantidad de Euros de renta; el anda con una guampa atada al cinto y unos cuantos yuyos a la sombra del bolsillo; es buena persona, en fin, cuya clase familia y comodidades de ninguna manera puede decirse es mala, mejor dicho tuvo una buena educación y sus modales no son más suaves ni menos insinuantes.

Lo que más le ha sorprendido es la vanidad casi siempre a toda o a la mayor parte de nuestra clase media, y a toda nuestra clase baja, la vanidad es la que esta moviendo a este mundo, el culto a la personalidad de cada uno terminó aislándonos a todos, nos dejo mirándonos el ombligo, Ropero lo menos que tiene es ser vanidoso, nunca habla de él.

Es tal su devoción, que dará todas las lindezas del extranjero por una postal de Paraguay. Esta ceguera le hace adoptar todas las responsabilidades con tan inconsiderado cariño; de paso defiende que no hay mejor whisky que la caña paraguaya, lo cual bien puede tener razón, se empeña en defender que no hay como nuestras costumbres, las cuales el las tiene: a trueque de defender que el cielo de Luque es purísimo, defenderá que nuestras luqueñas son las más encantadoras de todas las mujeres: es un hombre, en fin, que vive de cosas espectaculares.

No hay que hablarle, pues, de costumbres sociales, de estos respetos mutuos, de estas reticencias urbanas, de esa delicadeza de trato que establece entre los hombres una preciosa armonía, diciendo sólo lo que debe agradar y callando siempre lo que puede ofender.

Otro tema que preocupa a Ropero es el alarmante fenómeno cultural caracterizado por la desaparición de los paradigmas mítico-religiosos a como consecuencia de la relativización de los valores morales. Si bien este hecho se vive en Europa, hay temor que entre con más fuerza al continente ayudado por corrientes de pensamientos como la Nueva Era.

En conclusión, hombres de estos que no saben levantarse para despedirse sino en corporación con alguno o algunos otros, que han de dejar humildemente debajo de una mesa su guampa y su jarra con agua, que llaman su sombra, y que cuando se halla en sociedad por desgracia sin un socorrido terere, daría cualquier cosa por no tener manos ni brazos, porque en realidad no saben dónde ponerlos, ni qué cosa se puede hacer con los brazos y las manos vacías sin su terere en una sociedad.

Los días en que mí amigo Ropero no tiene compañía para tomar terere se contenta con una mesa baja, poco más que banqueta de zapatero, porque él y su mujer, como dice, ¿para qué quieren más? Desde la tal mesita, y como se sube el agua del pozo en cualquier compañía de Luque, hace subir la comida hasta la boca, adonde llega goteando después de una larga travesía; ¿porque pensar que Ropero no a de tener una mesa como tenemos todos, y estar cómodo lodos los días del año, es pensar en lo privilegiado, la tiene, pero no la usa.

Ya se concibe, pues, que la instalación de una gran mesa de convite era un acontecimiento en aquella casa; así que se había creído capaz de contener catorce personas que éramos una mesa donde apenas podrían comer ocho cómodamente.

Tuvimos que sentarnos de medio lado como quien va a arrimar el hombro a la comida, y entablaron los codos de los convidados íntimas relaciones entre sí con la más fraternal inteligencia del mundo.

Yo me acomode con mucha distinción entre un niño de cinco años, encaramado en unas almohadas que tenía que enderezar a cada momento porque las ladeaba la natural turbulencia de mi joven compañero, el niño y entre uno de esos hombres que ocupan en el mundo -el espacio y sitio de tres, cuya corpulencia por todos lados se salía de madre de el único taburete en que se hallaba sentado, digámoslo así, como en la punta de una aguja.

Sr. Director, no puedo pedir más, la sopa paraguaya estaba riquísima, hacia un año que no comía mandioca, ni tomaba caña paraguaya, una alemana amiga de Ropero se dirigió a la concurrencia y nos hablo acerca de la inutilidad de los cumplimientos, que así llama él al estar bien servido y de saber comer. ¿No hay nada más ridículo que las personas que quieren pasar por finas en medio de la más crasa ignorancia de los usos sociales?, ¿que para obsequiarle le obligan a usted a comer y beber por la fuerza, y no le dejan medio de hacer su gusto? ¿Por qué habrá gentes que sólo quieren comer con alguna finura no usada en otros meses y días?

No nos vamos a hacer los finos aquí, me dijo Ropero sentado en el taburete, esta es mi casa chera`a, que de hoy en más es también tuya.

Le deseo unas muy felices fiestas.

Su entrañable amigo, Dietrich Von Raeche Pérez.
 

NOTA DE REDACCIÓN:

Sr. Dietrich Von Raeche Pérez; En Europa (*) vive el 50% de los emigrantes paraguayos, unos cincuenta mil, el 48% son mujeres, los emigrantes en el mundo son 200 millones, lo cual da que una de cada 35 personas en el mundo es emigrante.

Las remesas de dinero que envían estos emigrantes a sus familias suman U$S 385 millones. Este año el Paraguay recibirá unos U$S 700 millones en concepto de remesas de dinero que ellos envían a sus familiares. La cifra registra un aumento del 18% con relación al año 2005 y eso porque son más los paraguayos que están emigrando.

Las cifras entregadas por el departamento de migraciones de Paraguay, es entre 30 y 40 personas abandonan el país por día, lo hacen en busca de una vida mejor, que esta, su Patria, no les dio esa realización esperada.

Le cuento que aparte de las exportaciones de carne, soja, algodón, también exportamos compatriotas que nos envían unas cuantas divisas, es nuestra mano de obra especializada. A propósito; ¿se enteró que andan unos cuantos, de la Unión Industrial Paraguaya queriendo poner impuestos a las divisas que ustedes envían?. Sí, tienen ojos de pez, boca de pez, y actúan como pez, viven como el pez, porque se comen al más chico, esto creo que usted me lo contó alguna vez.

Un abrazo  al amigo, el  de la sonrisa maligna.

el director

(continuara)

 

P.D. Dietrich, el secreto y éxito de este sitio, infoluque.com.py, se debe a la gran cantidad de emigrantes que se comunican con Luque y sus familias, no se lo cuente a nadie, o nos van a querer cobrar peaje.

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Segunda Quincena de diciembre/2006

De acuerdo con datos y estimaciones de la Dirección Nacional de Migraciones, hay en la actualidad unos 25 mil paraguayos radicados oficialmente en Europa y entre 40 mil y 50 mil ilegales. En España, por su parte, están radicados más de 20 mil paraguayos y otros 30 mil se encuentran en situación irregular. En Argentina sigue, sin embargo, la colectividad más importante, se estima que hay cuanto menos unos 600 mil paraguayos ilegales y 200 mil que ya tienen radicación oficial.

La xenofobia, un fantasma recorre Europa, el espectro del fascismo.

Lo que aportan, los que emigran.

Crónicas desde Friedrichshafen, Alemania. Parte III


Las aportaciones de remesa de los "exiliados" económicos representa el cuarto mayor ingreso para el país

Los hombres han vivido tan aferrados a la idea de su permanencia en el espacio que muchas veces no han caído en la cuenta del papel desempeñado en su historia por estas migraciones. Han preferido asociar los movimientos de población en gran escala a las eras primitivas de nomadismo o a cataclismos extraordinarios.

Sin embargo, esta la migración a largas distancias ha sido un factor importante en la adaptación del hombre moderno al medio en que vive.

Recientes elecciones y encuestas de opinión en Europa, muestran que partidos de ultraderecha están logrando el respaldo de entre un décimo y un quinto del electorado, en Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Francia, Holanda, Hungría y Rumania, y forman parte de las coaliciones de gobierno en Eslovaquia y Polonia, por mencionar sólo los que han aparecido en la prensa en las últimas semanas.

En la propia Alemania, los neonazi han logrado acceder a parlamentos locales, o tienen todas las trazas de lograrlo, entre otros en la región noreste de donde procede la Canciller Angela Merkel y que fueron en el pasado una plaza fuerte nazi allí han abandonado la imagen de cabezas rapadas y se presentan como respetables vecinos de cuello y corbata.

La demencia de todos estos grupos es bien evidente, como siempre. Los ultra nacionalistas eslovacos, que siguen a un tal Slota, tienen entre ojos a la minoría húngara, recientemente, matones atacaron a una muchacha de ese origen, lo que provocó serias tensiones entre los gobiernos, y enfrentamientos en estadios durante partidos de fútbol entre ambos países.

Los inmigrantes representan actualmente porcentajes bajísimos de la población europea. En los países donde son más numerosos, fluctúan apenas entre un 5% y un 8% de la población, alcanzando un 10% en Alemania, que es el país con más inmigrantes en el continente.

La emigración creciente de paraguayos, en especial hacia España, constituye el uno por ciento del total de emigrantes que llegan a España, lo que supone que en unos años más las remesas que se envíen desde el exterior podrían convertirse en la principal fuente de ingresos de la economía.

En los así llamados países de la "Nueva Europa" simplemente no se ven inmigrantes, al revés, el paraguayo se mimetiza con el español, se los ve iguales, no así búlgaros, eslovacos, polacos, rumanos, serbios y otros, son ellos mismos inmigrantes, muy mal mirados por cierto, más al oeste.

Las recientes oleadas de inmigrantes africanos que llegan a diario en "pateras" a las playas de España e Italia, han alcanzado en el momento más alto un ritmo de 200,000 por año. Eso constituye un porcentaje ínfimo de las poblaciones de los países mencionados, inferior a la mitad de un uno por ciento de la población de España.

Los paraguayos que tuvieron que emigrar para encontrar trabajo son en su mayoría profesionales -en los hospitales de Paraguay no hay enfermeras, 200 emigraron a Europa- y enviaron al Paraguay más de 150 millones de dólares durante el 2005, junto a otros profesionales de acuerdo con estimaciones oficiales del Banco Central del Paraguay (BCP), y por lo que se sabe en el presente año esta cifra alcanzara a la "linda" suma de U$S 700 millones. Con esta cifra, las remesas se ubicaran en el cuarto lugar en el ranking de los rubros que ingresan mayores divisas a la economía nacional.

En lo que concierne a los europeos, puede decirse que no ha habido épocas de su historia en que no se registraran grandes movimientos de población de una parte a otra del continente; y a partir del siglo XVI, una de las características de su desarrollo ha sido la emigración a territorios situados fuera de sus confines.

Cabe recordar que Argentina, por ejemplo, a principios del siglo XX recibía 500.000 inmigrantes por año, en su abrumadora mayoría provenientes de Europa, -y no eran precisamente académicos o profesionales. En ese momento, la población del país bordeaba los cuatro millones de habitantes, (hoy Argentina cuenta con cuarenta millones de habitantes) es decir, el flujo de inmigrantes representaba nada menos que una cuarta parte de la población total ¡por año! Como es bien sabido, lejos de representar una catástrofe, dicha ola dio origen a Buenos Aires y Montevideo, que durante décadas fueron los únicos faros de modernidad en Sudamérica.

Otro tanto ocurría al mismo tiempo en Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda, con los resultados conocidos.

La migración no es, por consiguiente, un fenómeno nuevo. Lo nuevo es la complejidad de relaciones sociales a que da origen, y la necesidad que cada vez mayor se ajustaría a una regulación sistemática de los países receptores.

Hasta hace poco, la migración creaba relaciones estables y fijas que determinaban la posición respectiva de los inmigrantes y del resto de la población.

En otras palabras, la completa irracionalidad de la fobia de los europeos contra los inmigrantes es a todas luces evidente, en especial hacia los argentinos por considerarlos egocéntricos. Ese egocentrismo que puede persistir en aquellas personas incapaces de descentración (situarse en el lugar de otro), en este sentido, no se diferencia en nada de la fobia antisemita secular en este continente a nadie se le ocurriría argumentar con seriedad que los judíos no representaron nunca un problema para las sociedades que los persiguieron, muy por el contrario, su aporte -el de los judíos- siempre fue extraordinario en todos los ámbitos.
 

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Primera Quincena de Enero/2007

Los europeos deberían estar tranquilos. Lo único que está ocurriendo allí afuera es lo que ocurrió acá adentro hace un par de siglos, y eso no debería asustar a nadie. El mundo no se va acabar porque deja de ser campesino, no se acabó cuando ello ocurrió adentro, tampoco se va a acabar afuera. Se puede lograr de un modo más o menos ordenado y compasivo, además, en la medida que se fortalezcan las instituciones democráticas, en la medida que se contenga la locura neoliberal que pretende dejar todo a merced de los mercados.

La xenofobia, un fantasma recorre Europa, el espectro del fascismo.

El poha ñana del tereré de este comentario.

Crónicas desde Friedrichshafen, Alemania. Parte IV


"La inmigración es uno de los retos fundamentales que tenemos corno país", sostuvo el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en una rueda de prensa ofrecida el último día hábil del año para hacer un balance de su gestión.

"Si hay una política que exige tenacidad, constancia, fortalecimiento de los medios, de la acción política diplomática, de la cooperación exterior e interior, es sin duda la inmigración", afirmó el dirigente socialista, cuyo gobierno puso en marcha en 2005 un proceso extraordinario de regularización de trabajadores ilegales al que adhirieron 570.000 inmigrantes.

En las últimas semanas, se han iniciado expulsiones masivas de inmigrantes en Francia, y aprobado restricciones a la inmigración en el Reino Unido y España, entre otros países - en los dos últimos países, gobiernos laborista y socialista, respectivamente, llegaron al extremo de restringir la inmigración proveniente de Bulgaria y Rumania, que en enero del 2007 próximo acceden a la Unión Europea.

Varios países han endurecido al extremo sus legislaciones al respecto, entre ellos Suiza, que en un plebiscito acaba de aprobar por abrumadora mayoría modificaciones que hacen prácticamente imposible acceder a esa nacionalidad, mientras Holanda y Dinamarca desde hace tiempo han impuesto exigencias de dominio del idioma y la cultura, que constituyen asimismo barreras prácticamente infranqueables, si eso no es fobia ¿que es?.

Los recién llegados eran amos o esclavos o definían su posición en términos casi contractuales.

Algunas veces, como sucedió en el caso de los africanos traídos a América, los inmigrantes quedaban en una situación de inferioridad reconocida por la Ley y esa condición les obligaba a aceptar la cultura que encontraban a su llegada.

En ambos casos, eran bien claras las relaciones entre gobernante y gobernado. Aun cuando, en algunas ocasiones, se permitió que subsistieran enclavados culturales en condiciones relativamente favorables.

El otro poha ñana del terere (mate con hierbas refrescantes) de este comentario contemporáneo y moderno la pusieron recientemente Jack Straw y Tony Blair, políticos "progresistas" que se pronunciaron en contra que las mujeres musulmanas usaran velo -no ya para asistir a clases en colegios donde se usa uniforme, como en Francia, sino en cualquier lugar público.

Otros políticos del 'establishment' han propuesto formalmente otorgar a los inmigrantes un carné, en el cual se vayan agregando y descontando puntos, según sea bueno o malo el comportamiento del portador -como se usa ahora con los carné de chofer en España, los cuales usan nuestros compatriotas paraguayos, ¿Sabrá este paraguayito coimear a la policía española, y así no juntar puntos?. ¿Cuánto falta para que a alguien se le ocurra obligarlos a llevar un distintivo en la solapa?

Hoy, de acuerdo con datos y estimaciones de la Dirección Nacional de Migraciones, hay en la actualidad unos 25 mil paraguayos radicados oficialmente en España y entre 40 mil y 50 mil ilegales.

En España, por su parte, están radicados más de 20 mil paraguayos y otros 30 mil se encuentran en situación irregular. En Argentina sigue, sin embargo, la colectividad más importante. Se estima que hay cuanto menos unos 600 mil paraguayos ilegales y 200 mil que ya tienen radicación oficial.

A fines del siglo XVIII, surgió el concepto de la ciudadanía nacional, que alteró la situación existente. Las nociones de igualdad y fraternidad que forjaron las revoluciones norteamericana y francesa implicaban un concepto de ciudadanía que comprendía a todos los habitantes nacidos en los confines de un Estado.

Europa fue pionera en la modernidad. El Renacimiento, el Absolutismo, la Ilustración, la Revolución Francesa, la Filosofía Alemana, la Revolución Industrial, la ingeniería, la ciencia, la economía clásica y el marxismo, la literatura, la música, la pintura, la escultura, la arquitectura, las artes, la lista es infinita; fueron todas casi exclusivamente europeas, durante algunos siglos. Especialmente, produjeron un siglo XIX sensacional, progresista, simpático, como dice Eric Hobsbawm. Sin embargo, el siglo XX de las grandes catástrofes fue también un producto genuinamente Europeo.

Apareció allí su lado "B", su barbarismo secular, apenas cubierto por la delgada capa de su maravillosa y temprana modernidad. Hoy día, ese barbarismo vuelve a estar presente, en el feo rostro de la ultraderecha que resurge, y de una masa atemorizada que se deja seducir por sus respuestas irracionales, agresivas y brutales, ante un mundo que les resulta cada vez más amenazante.

No era fácil adquirir una ciudadanía ni renunciar a la misma; de hecho, muchas veces se la consideraba como algo hereditario.

Dicho de otra manera: en virtud de que causa puede aspirar el extranjero a ser tratado como huésped y no como enemigo. Estas últimas palabras no han sido escogidas al azar.

En la Roma primitiva "hostis" servía indistintamente para designar al huésped, al extranjero y al enemigo. Parecería que cierta cautelosa prudencia se hubiera filtrado en el idioma, empobreciéndolo, para conservar al término la debida ambigüedad oportunista.

Los europeos deberían estar tranquilos. Lo único que está ocurriendo allí afuera es lo que ocurrió acá adentro hace un par de siglos, y eso no debería asustar a nadie. El mundo no se va acabar porque deja de ser campesino, no se acabó cuando ello ocurrió adentro, tampoco se va a acabar afuera. Se puede lograr de un modo más o menos ordenado y compasivo, además, en la medida que se fortalezcan las instituciones democráticas, en la medida que se contenga la locura neoliberal que pretende dejar todo a merced de los mercados.

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Primera Quincena de Enero/2007

Los europeos deberían estar tranquilos. Lo único que está ocurriendo allí afuera es lo que ocurrió acá adentro hace un par de siglos, y eso no debería asustar a nadie. El mundo no se va acabar porque se deja de ser campesino, no se acabó cuando ello ocurrió adentro, tampoco se va a acabar afuera. Se puede lograr de un modo más o menos ordenado y compasivo, además, en la medida que se fortalezcan las instituciones democráticas, eso será en la medida que se contenga la locura neoliberal que pretende dejar todo a merced de los mercados.

Hoy por hoy son minoría, pero están mostrando las orejas.

Lo deshumanizante de las leyes.

Crónicas desde Friedrichshafen, Alemania. Parte V


n la Roma primitiva "hostis" servía indistintamente para designar al huésped, al extranjero y al enemigo. Parecería que cierta cautelosa prudencia se hubiera filtrado en el idioma, empobreciéndolo, para conservar al término la debida ambigüedad oportunista.

Es que, en el mundo entero, el extranjero al abandonar su propia atmósfera jurídica llega huérfano de derecho al nuevo grupo social. Carece de familia, que, al decir de la clásica y lúcida expresión ciceroniana, es la comunidad de los dioses, y por consiguiente de culto; Hombre sin raíz que no está ligado a la tierra por los vínculos tenaces de la sangre y del espíritu.

El desdramatizar nos saca de la inacción de estar preocupados y nos permite ocuparnos de una manera efectiva, renunciando a la magia y al no puedo. Vivimos una época muy especial en algunos sentidos y terribles en otros.

Los paraguayos sabemos bien que el nacionalismo corriente no entiende de razones. No se les puede entregar la calle. No se los puede apaciguar. No hay contemplación posible. Hoy por hoy, los que creen poder adueñarse del país son minoría, -los nacionalistas- pero están mostrando las orejas. Cuando ello ocurre, todas las otras cuestiones deben pasar a segundo plano, todos los asuntos menores que dividen, enfrentan y paralizan a las personas sensatas, deben dejarse de lado antes que sea demasiado tarde.

Hay que unir y galvanizar a la mayoría y reprimirlos sin piedad. Sólo hay dos maneras de enfrentar esta amenaza, o se los reprime por ley, o se los reprime a palos. Lo primero es lo civilizado, y es lo que hay que intentar en primer lugar, es lo que están haciendo los antifascistas y demócratas en Europa, que conocen de memoria, mejor que nadie, lo que estos tipos se traen, y saben lo que hay que hacer.

Es inconcebible que existan enclavados distintos y separados. Por lo mismo, todos los habitantes deberían ser ciudadanos con igualdad de derechos y obligaciones, ligados a su respectivos Estados por los vínculos del patriotismo y de la nacionalidad.

Esta situación fue resaltada por el gerente del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo, Donald F. Terry, durante la videoconferencia de prensa que se realizó a fines del mes de octubre 2006 en la sede del BID en Washington, junto al presidente del organismo multilateral, Luis Alberto Moreno, y el encuestador Sergio Bendixen.

Bajo la concepción de que es imposible la residencia permanente de extranjeros, nacidos dentro de un Estado y tolerados en él, pero sin que jamás entraran a formar parte del mismo. Por tanto, la inmigración implicaba la entrada en un país de futura ciudadanía; y sólo podía juzgarse de la conveniencia de una inmigración partiendo del supuesto de que los inmigrantes acabarían por disfrutar de idénticos derechos que el resto de la población.

Por consiguiente, como la inmigración venía a ser el primer paso hacia la ciudadanía, los hombres de Estado del siglo XIX se ocuparon más a fondo del problema. Antes de fines de dicho siglo, comenzaron a hacerse igualmente planos de inmigración.

Hasta entonces, las limitaciones a la inmigración no pasaban de ser, en la mayoría de los casos, locales y esporádicas, sin que en parte alguna tropezara con serios impedimentos.

Hace exactamente 70 años, el 4 de octubre de 1936, Sir Oswald Mosley, führer del partido nazi británico, ordenó a sus hordas marchar con camisas negras y paso de ganso a través del East End, el barrio popular londinense. Tomando precauciones, se aseguró que miles de policías precedieran el desfile, con garrotes. 

Un oído amigo en la policía avisó a los del East End que la marcha iba a atravesar por Cable Street. A la hora indicada, cientos de miles de gentes sencillas, laboristas, comunistas, liberales, judíos, sindicalistas, trabajadores del puerto, mujeres, jóvenes, viejos, prostitutas, rateros, todos ellos convergieron a Cable Street, levantaron barricadas y enfrentaron a policías y facciosos.

Al grito de ¡No Pasarán! La paliza fue para la historia, posiblemente esta. Los corretearon hasta Mayfair y nunca más salieron a la calle. Ellos representaron la mejor cara de Europa.
 

Aun la política económica mercantilista, que admitía la necesidad de ocuparse de los problemas de población, se desentendió del problema sin intentar siquiera realizar un estudio serio con objeto de regular y planear la inmigración en gran escala.

En las últimas décadas, esta planificación ha adquirido gran importancia, y ello se debe en parte a los cambios registrados en el carácter de las inmigraciones y, en parte también, a que con distintas las actitudes que hoy se adoptan respecto a la planificación. A ese respecto, se reconoce así una vez más la necesidad de racionalizar la vida económica y social del hombre.

En la actualidad, gracias a esa racionalidad, un buen porcentaje de las remesas es empleado en inversiones en el Paraguay. El 47% de los envíos desde el exterior son destinados al rubro inversiones y el 53% en gastos de primera necesidad.

En el rubro inversiones se considera lo invertido en ahorro (19%), negocios varios (15%) gastos de educación (12%) y propiedad (1%), según un estudio de opinión pública sobre las remesas en el Paraguay divulgado por el BID en el mes de octubre 2006.

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Segunda Quincena de Enero/2007

Informaciones provenientes de España dan cuenta de no menos 60 rechazos por día de emigrantes paraguayos que quieren establecerse en España, que es la capacidad que tienen los policías del aeródromo de Madrid para tramitar documentaciones, el resto de los emigrantes quedan para el otro día. El emigrante piensa que siempre habrá un mañana. Mientras en el municipio madrileño de Alcorcón, los enfrentamientos entre grupos de inmigrantes y vecinos, provocan inquietud de los inmigrantes en España.

La xenofobia, un fantasma recorre Europa, el espectro del fascismo.

Lo que un paraguayo pierde cuando emigra.

Crónicas desde Friedrichshafen, Alemania. (Parte VI)
Por Dietrich von Raeche Pérez


on la regularización de inmigrantes el Estado Español recibió fuertes ingresos por el blanqueo de emigrantes, no menos de 1.400 millones de euros gracias al aporte de los inmigrantes que pudieron ser legalizados durante 2006.

En el siglo XIX, las ventajas e inconvenientes de la inmigración se juzgaban esencialmente en función de sus efectos económicos. En los debates sobre la conveniencia de una inmigración más o menos intensa se aducían argumentos basados en las consecuencias que pudiera entrañar para la economía nacional, en sí era o no deseable un incremento de la población, en la influencia de la inmigración sobre el nivel de vida de la población autóctona, sobre la industrialización, el ciclo comercial y las condiciones de trabajo.

Los emigrantes que llegan a España lo hacen por el aeropuerto de Barajas, donde un funcionario policial los deja o los rechaza según el perfil de los viajeros, esto dependiendo del humor del día y su parecer. La mayoría son hombres y mujeres de entre 20 y 40 años, muchos viajan con sus hijos, ellos declararan que "vienen a hacer turismo".

Como que además esos emigrantes -los que logran pasar- se mantienen a sí mismos, es visible que, pese a que muchos de ellos ejercen profesiones mal remuneradas, en el extranjero ganan más de lo que podrían ganar en nuestro país, si es que aquí pudieran encontrar trabajo, es decir, ganan en trabajo a cambio de alejarse de su patria.

En otras palabras, los emigrantes paraguayos se han constituido en uno de los pilares de la economía paraguaya.

Esta es la principal preocupación que se refleja en la política estatal, el paraguayo nunca fue haragán como se quiso dejar establecido como lema por los empleadores, solo necesitan la oportunidad para demostrar lo que valen, con sueldos justos.

No es que el paraguayo quiera ganar más, sino lo que le corresponde por su trabajo. En el Paraguay las empresas de primer nivel, pagan el sueldo mínimo (salario jornal) a trabajadores y profesionales altamente especializados, entonces, es fácil encontrar en una de estas empresas a un obrero encargado del aseo con el mismo sueldo de un técnico en informatica altamente especializado.

El trabajo tercerizado es otro problema para el trabajador, que en alguna forma libera a las empresas a responsabilizarse por el trabajador y su familia, aunque en la practica, el abandono a que es sometido el trabajador se deja ver a simple vista, este nunca tiene antigüedad en el puesto de trabajo.

Sin embargo, el desarrollo profesional da mayor amplitud a situaciones de esa índole. Los criterios de orden económico conservan su importancia, y cada vez va asociándose en mayor grado a múltiples consideraciones de carácter social y una de las soluciones al problema es la emigración.

Próxima Entrega.

La xenofobia, un fantasma recorre Europa, el espectro del fascismo.

El Estado monopolizador no incluye
a las personas en la globalización.

ELa Unión Europea, esta vez no fue sorprendida por los acontecimientos que sacudieron a la periferia parisina el año 2005 y que continuaron en el año 2006. Hace no menos de diez años que el conglomerado ha planteado la necesidad de estudiar contenidos, políticas y mecanismos que conduzcan a una mayor cohesión social.

Cuando Francia solicitó el concurso de los extranjeros, inmediatamente después de la Segunda Guerra mundial, no hubo aparentemente dificultad para integrar a la reconstrucción de la nación a miles de foráneos provenientes de España y Portugal, entre otros. Posteriormente, fueron los de África del Norte, conocidos como los países magrebíes.

Parte de la juventud francesa son los hijos de esos emigrantes que en general y la denominada "extranjera" por su color, se ve sometida constantemente a las presiones xenófobas de la policía que no trepida en ejercer controles de identidad abusivos en la búsqueda incesante de comportamientos "ilegales".

Esta determinación gubernamental en el año 2006 fue de persecución a los emigrantes sospechosos de "extranjería de origen", está encabezada personalmente por el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, hijo de un emigrado húngaro, cuya obsesión "sécuritaire" sobrepasa lo imaginable.

Esto es; La criminalización de la juventud en Francia.

Los nuevos conceptos de nacionalidad se oponen cada vez con mayor fuerza al punto de vista tradicional,. En Europa, que se daba por sentada la universalidad de la naturaleza humana y suponía que todo ser humano es adaptable a medios nuevos y diferentes.

En época del fascismo se decía en Europa; "Algo huele a podrido... y no solo en Dinamarca" Es ese olor a podrido que de tanto en tanto surge en casi todas las sociedades, ese olor que se siente cuando en vez de tratar de buscar la solución a algún problema se busca al "causante" del mismo.

¡Vaya! ¡Seguramente encontraremos a un judío! era como terminaba la frase, en Dinamarca, ya sabemos como termino todo esto, y lo doloroso que significo para la humanidad.

Claro, a ellos se les atribuía toda la culpa, de todo lo malo que pasaba en el mundo: envenenan los pozos, matan cada Pascua a niños cristianos o musulmanes para preparar su pan ácimo, profanan las hostias, y muchas otras cosas.

Este antisemitismo atávico, del siglo pasado, metido en la piel de la humanidad durante siglos, tiene desde hace poco más de medio siglo una variante: hoy existe, como lo que se llama fobia al emigrante.

En el año 1936 se leía una frase en las calles de algunos lugares de Europa, "Judíos, vayan a Palestina'; hoy se lee en los correos electrónicos, -en los sucesos de España- un mensaje: "El día 27 de enero de 2007 quedaba en las canchas del parque de la paz en contra de los putos latins, podeis venir como y con lo que querais hay que batir el record de 300 y pico personas del domingo 21 que sepan que no nos achantamos, que se agan a la idea de que tendrán que salir de alcorcón. ALKORKON ES NUESTRO!!. PASALO!!!" se llamaba a ir "por ellos" (los inmigrantes)..

Salta a la memoria el pensamiento de don Miguel de Unamuno, quien pertenecía al mundo del pensamiento, el mundo de la racionalidad, el mundo de la inteligencia. Siendo Rector de la Universidad de Salamanca, el 12 de octubre de 1936 -Día de la Raza- les decía a los franquistas realistas; "Venceréis, pero no nos convenceréis. Venceréis porque tenéis la suficiente fuerza bruta, pero no nos convenceréis porque convencer significa persuadir", esto pasó hace de 70 años.

Las autoridades no pueden dejar que las situaciones conflictivas vayan envenenándose, mirando hacia otro lado mientras "no pase nada". La situación laboral, la vivienda, la escolarización, la seguridad ciudadana y tantos otros factores de bienestar no pueden verse deteriorados por falta de medios para adaptarlos a las nuevas estructuras de las comunidades con población inmigrante.

Abundando en el análisis de la situación actual, hay que valorar positivamente la entrada en vigor de la Ley de Extranjería, que hace esperar una mejora en algunas de las circunstancias que rodean la problemática de la población inmigrante.

Envíe sus comentarios o sugerencias a esta dirección de correo electrónico


(*) Fuente: Departamento de Asuntos Consulares de la Cancillería Nacional.
Instituto Nacional de Estadística de España: Paraguay More Transfer; ONU Y BID. Diario Ultima Hora, 8-IX-2006 Pág. 4.-
Del libro: Ciudad de Luque...la aldea global ha llegado. (Tomo II) D.A. Nº 11.249.-


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