Primera Quincena de Marzo/2005

Podrían citarse muchos otros ejemplos de situaciones que ilustran la tendencia de los dirigentes de toda clase a escindirse del pueblo llano. Segregación que no alcanza a disfrazar o moderar, la permanente búsqueda de la figuración por parte de los mismos individuos en los medios de comunicación, especialmente en la televisión, con lo cual la presencia mediática quiere reemplazar a la presencia personal.

"Por mí se va a la ciudad doliente", dice Lucifer.

Luque en época de elecciones.


s un hecho que este fenómeno debe incidir poderosamente en la apatía que la actividad política y gubernamental que genera en los ciudadanos simples y sencillos, especialmente en los más jóvenes. De allí que estemos buscando un poco a tientas y de modo casi instintivo liderazgos de nuevo tipo. O al menos, que no presuman de haber caído del cielo -los mesiánicos- y de encontrarse casi por casualidad, y para su fastidio, en medio de los mortales.

Muy probablemente, la ciencia política, la sociología y aun la psicología social podrían aportar valiosas pistas para explicar este fenómeno. Pero al menos esta la cuestión, trae a la mente algunos ejemplos y conjeturas, las que aunque quizá modestas y pedestres, podrían aportar a clarificar el origen de este fenómeno.

Con los medios de comunicación actuales tan activos, escritos y audiovisuales, ha comenzado a develar una verdadera fauna de personajes muy nuestros, los políticos. Todos tienen en común una vocación mediática desbordada. No importa si hay que hacer una declaración pública, conseguirse una entrevista, ejercer de "comunicador" o traficar con su intimidad.

El asunto es estar a como de lugar en primera plana. Y como toda peste, ésta también es sumamente contagiosa. No respeta instituciones, personeros ni jerarquías. Todos quieren hacer un "espectáculo".

Es lamentable que todos los días en Paraguay no se haya cultivado La Commedia dell´Arte. Ya saben, ese arte de la improvisación que los actores crearon en Italia durante el Renacimiento en el cual los cómicos montados en escenarios de feria representaban con sarcástica agudeza las picardías y embustes de los personajes públicos de la época.

Pero hoy el chiste se ha complicado muchísimo. Con la verdad, "es lamentable no poder jugar en este período de manera sostenida con las actitudes, discursos y declaraciones que se hacen en la Expoferia mediática "revuélcate", dice la música -, y es seguro que muchos querrán tener la tentación de opinar con la incisiva intención de preservar nuestra conciencia crítica como pueblo.

Se observa, en las internas de los partidos con tal complacencia eufemística en los diversos hablantes públicos; es tal el regusto de cómo se explayan en tecnicismos unos; en opiniones variadas otros; en promesas o golpes de pecho los de más allá; traficando con la intimidad de los que van cuesta abajo, que pareciera que vivimos en la Ciudad Doliente. "Per me si va ne la citta dolente" (*) "Por mí se va a la ciudad doliente" Dice la inscripción escrita por Satanás en la puerta del infierno.

"Pero, ustedes eligieron venir aquí, yo Lucifer no les llamé. Y Lucifer tiene razón nosotros elegimos, el tener la ciudad que tenemos, con nuestros votos elegimos a las autoridades.

Según dante, el Infierno es una sima inmensa en forma de cono invertido situada en el hemisferio boreal, cerca de Jerusalén. En su obra la "Divina Comedia" el infierno tiene nueve niveles que se estrechan hasta llegar al centro de la tierra, morada de Lucifer, precipitado al abismo desde el Paraíso.

Son sin duda estos portavoces de la autocomplacencia en general, que nuestros políticos tienen un estatus socioeconómico que efectivamente los hace habitantes de la fantasía de Dante Alighieri o de los Royalties de Itaipú para ponernos más criollos.

Aunque debajo de la ilusión de los royalties de Itaipú viva una gran masa marginada de todos los tesoros. Masa que hoy por hoy no tiene voz ni presencia en la Expoferia, excepto en días de temporales o para darle la mano al candidato de los royalties o para los que mediante la Gobernación de Central llevan adelante su candidatura. En el mejor de los casos para llenar la crónica roja, que en Luque la hay.

La dramaturgia nacional no ha logrado ponerse a tono con la desbordada vocación mediática de nuestros personajes criollos. Tal vez incluso no le corresponda. Fueron los cómicos, los actores, los que crearon la Commedia dell´Arte.

Del repertorio de personajes de la commedia dell'arte tenemos de sobra, basta con que uno se ponga a pensar a quien le viene bien el sayo, este pronto llegará a ser reconocido por un público entusiasta.

¿De que manera se parecen nuestros comediantes políticos luqueños? nos corresponde recoger la antorcha dejada por los italianos y tantos otros, con la misma inmediatez que aquellos lo hicieron. Y claro, ojalá con el mismo ingenio y agudeza.

Volviendo a Dante, como ejemplo, en "La Divina Comedia" nos muestra las penas de los lujuriosos y vanidosos que en vida se dejaron llevar por la pasión y la vanidad, estos son arrollados por "la tormenta infernal que nunca para" (V-31)

Con el culto a su personalidad, que estos políticos han creado en torno a ellos es un nuevo ser mediático que se ha desarrollado al interior de este hermoso cielo luqueño, con estrellas, de primerísima clase, de primera, de segunda, tercera y hasta de cuarta clase si nos ponemos delicados.

Los hay para todos los gustos y géneros a discreción: muchos trágicos, dramáticos, pero también otros tantos cómicos hasta lo grotescos; como los políticos adivinos que presagian el destino de Luque sin ellos como dirigentes, son los que incitan con la mirada más allá de los límites establecidos para ver el futuro que nos depara el destino, para Dante, en la Divina Comedia, estos son obligados a caminar lentamente con el rostro vuelto hacia atrás, porque "ver hacia adelante era su error". Dante debe al final subir el largo y tortuoso camino como para salir y "ver de nuevo las estrellas".

Estos personajes de la Commedia - masculinos y femeninos para el caso - que aparecen cada día en los diarios y en la televisión, a veces ellos mismos escriben o describen la escena, la oposición política que fue condenada a caminar mirando al pasado y esta presta a ser representada.

Y lógicamente esos personajes favoritos también aparecen en potencia cuando leemos los textos de nuestra historia nacional que, dicho sea de paso, no comenzó ni con los Liberales ni con Alfredo Stroessner y mucho menos con la Concertación de Partidos (aunque a veces lo pareciera).

Los personajes son siempre los mismos, tipos fijos denominados "máscaras", como el de Dante. En cada representación, los actores improvisaban los diálogos a partir de una línea de acción que habían trazado anteriormente y que nos llevara irremediablemente a la "Ciudad Doliente", el infierno.

Quién sabe si los electores dando dos pasos hacia atrás puedan observar a estos feriantes criollos con la necesaria subjetividad creativa, podríamos desarrollar nuestra propia galería de arquetipos, incorporándolos al parámetro cultural nacional, con el cual inconscientemente todos nos medimos a diario.

Sería mucho más beneficioso y entretenido que los paraguayos nos midiéramos con los personajes de esta nota convertidos en parámetros estéticos, que idiotizándonos diariamente con el discurso literal de muchos de los protagonistas que en Luque y nuestro país hacen noticia.

Dante Alighieri (1265-1321), poeta, prosista, teórico de la literatura, filósofo y pensador político italiano. Está considerado como una de las figuras más sobresalientes de la literatura universal, admirado por su espiritualidad y por su profundidad intelectual. (Divina Comedia, Infierno, 3,1)


Google
 
Web www.infoluque.com.py