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Primera Quincena de Octubre/2005

En tanto que, Meza Bría afirma que no se produjo daño patrimonial a la Comuna durante su gestión administrativa entre los años 1996-2001, deja demostrado, con documentos, el actual intendente Dr. Vicente Cáceres, en su balance del año pasado comprobó que el supuesto faltante no es más que una deuda que tiene el Municipio de Luque por el proyecto de "Catastro Urbano", indicó Meza Bría, alegando que todo se trata de una persecución política emprendida por elementos del Partido Colorado, ya que, según asegura, el candidato Colorado pierde la elección a la Intendencia de Luque.

Dicen amar a Luque, pero lo hacen con métodos del pasado.

Sin nerviosismo ni rencores, el juicio al Dr. Meza.


El ex intendente de Luque, César Meza Bría en la presentación en el año 1996 del catastro de la propiedad de Luque. La Ciudad de Luque fue el primer Municipio en el Paraguay en tener un “Catastro Urbano”, con fotografía satelital computarizada.

n los últimos meses, la cuestión de la dictadura han reaparecido acontecimientos que nos han traído a la memoria sucesos que quisiéramos olvidar pero se encuentran latentes en nuestras conciencias.

Y no solamente a causa de las inquietantes dudas acerca de la probidad de los dirigentes políticos oficialistas, sino por el curso de los juicios sobre la forma y el murmullo creciente producido por la inminencia del proceso que en los Tribunales de Justicia a la causa de una supuesta malversación de fondos por parte del ex intendente de Luque Dr. César Meza Bría.

El viernes 28 de octubre los diarios de la Capital nos informan; "Liberales denuncian persecución", la denuncia la hace su presidente Blas Llano. Esta denuncia de persecución política que se está realizando a varios candidatos a intendente del departamento Central, entre los que se cuentan afectados, Blas Lanzoni, Ñemby; César Meza Bría, Luque; Albino González, Villa Elisa; Eduardo Cano Gutiérrez, Mariano Roque Alonso, entre otros.

Este factor "fantasma" está planeado durante este proceso electoral; y gravita con fuerza en el debate en la campaña electoral por la intendencia en las "carpas" del liberalismo luqueño.

El conocimiento de las verdades ocultas del régimen que nos gobierna comienza a extenderse como el aceite. En los próximos meses aumentará la interpelación a los civiles que participan en política, en una carrera desbocada hacia los tribunales a fin de desgastarlos políticamente.

Esto tras haberse suspendido el juicio oral y público, el pasado 4 de agosto, al candidato a intendente de Luque, César Meza Bría, el juicio se reinició el 19 y 27 de octubre. El Ministerio Público, representado por el fiscal Blas Imas, le acusa por lesión de confianza. El tribunal de sentencia está conformado por los jueces Blanca Gorostiaga, Víctor Alfieri y Silvio Reyes.

Según sus adherentes, esto tiene que tomarse apenas como un aporte al propio liderazgo que tiene el Dr. Meza y el éxito de su candidatura, sobre todo, con la seguridad del apoyo de sus partidarios y un sector del Partido Colorado de Luque, que durante la campaña política colorada, se escucharon voces de apoyo.

A propósito de;

Luqueños a sus cosas, -como nos diría Ortega y Gasset si nos hubiera visitado, como les dijo a los argentinos en los años treinta del siglo anterior- "Cuánto tiempo ha pasado... y frente a lo cual tenemos mucho para hacer", "... de ustedes -los opresores- no necesitamos que nos echen una mano, basta con que nos quiten el pie de encima". (Discurso de José Ortega y Gasset (1883-1955), filósofo y ensayista español de visita en Buenos Aires).

Es decir, el ciudadano libre y soberano que con algo más que paciencia y vocación democrática aportó en derrotar una dictadura oprobiosa que nos humilló, ensució y torturó, que no permitía ser sometido a los ritmos de cambio que se les ocurriera a los mandamases de las mismas instituciones que participaron directa e indirectamente de la aventura, de ese mismo modo comprometen hoy el destino de su propia democracia.

Se reconoce el carácter institucional de jueces y fiscales, entonces, ¿y con esto, a qué apunta? a que ahora deberán ser y son las responsabilidades personales de aquel que cometa alguna arbitrariedad con algún ciudadano de cualquier tinte político, religioso o de grupo.

Sin otro agravante que ser violador de los Derechos Humanos o con algún otro agravante, si lo hubiera, la responsabilidad es personal.

El reconocer un error es saludable y la autocrítica tiene valor y significado sólo en la medida que contiene las propuestas concretas para superar una deficiencia o un error.

Si hechos como estos se institucionalizan llegaremos a la práctica del terror y la violencia que conocimos en el pasado, surge de inmediato una pregunta: los que lo hacen ¿lo están haciendo solos o en complicidad con políticos de partido que deberán también asumir sus responsabilidades?

Si la persecución y el terror fueron una práctica sistemática, ¿en qué pié quedan los actos de un Gobierno que se mueve con esa metodología de trabajo? Vamos más al karaku de la cuestión: ¿qué grado de validez tiene una acusación que de antemano se sabe sin fundamento?, fácil, es la persecución de parte del Estado a un ciudadano -lo dice Blas Llano- y el desgaste político de sus adversarios.

¡jhee..., pero! No es cosa de cazabobos esto de reconocer, o no querer reconocer aunque sea tardíamente lo que el país y el mundo saben hace ya decenios. Quienes nos gobiernan podrían llegar a sufrir una fuerte derrota en las próximas elecciones, esto es, porque el luqueño en el pasado supo lo que es sufrir de prepotencias y atropellos lo que debería llevar a muchos a reflexionar en serio sobre lo que esta pasando en Luque.

Hoy no basta con convencer a los partidarios sino que una comunidad diversa, emergente, que expresa una multiplicidad de demandas. Esta comunidad esta observando lo que esta pasando. Este error, le puede significar a la Asociación Nacional Republicana de Luque, ni más ni menos, que dejar en entredicho el liderazgo de sus candidatos para los próximos años, puesto que se les hace necesario perseguir, denigrar y desprestigiar con elementos de la justicia que pertenecen al Estado a los adversarios políticos, para poder ganar una elección.

No se puede generar un partido con un nuevo carisma, es decir una nueva fuerza con nueva forma política, si se continúa con estas practicas que nos empequeñecen o a sus símbolos institucionales, si no se hace una separación tajante y sincera -una autocrítica, teniendo la certeza de que lo que esta pasando no se puede permitir- como en el pasado dictatorial que era percibido por todos los paraguayos y no solo por la cúpula del partido, por su "tribu" cultural e incluso por sectores de las elites políticas, como auténtica.

La implicación de la sociedad que nada tiene que ver en el tema puede convertirse, sin lugar a dudas, como un medio para volver a los temores de los regímenes democráticos que nos resultaban permeables y carentes de participación popular -la dictadura-, y por ende, en una forma de represalia casera, contra toda forma de opinión y postura opositora.

Muchos lo saben, y no caen en el discurso mal llamado "moralista", que busca mas bien alienarnos a un sistema que mal nos defiende. Tienen sus raíces en el pasado. Dicen amar a Luque, pero lo hacen con métodos del pasado.

En cambio el presente y el futuro, ahí sí, en esa dimensión pueden hacer mucho y redituable, cambiando algunos hábitos y renunciando a algunas adicciones . Sin dramatismo, sin rasgarse las vestiduras, sin flagelación, simplemente poniendo en acción el propio deseo de cambiar, para mejorar lo que no les gusta, reemplazando el deseo de lo mágico con la persistencia, el pesimismo con la voluntad de hacer, la preocupación con la ocupación, sin nerviosismo ni rencores, es un pueblo que les dirá "déjennos trabajar en libertad".

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Foto: Gentileza - Miguel Espinola.


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