Herramientas

Aumentar tamaño del texto

Disminuir tamaño del texto

Segunda Quincena de Septiembre/2006

Es posible que a partir de ahora si nos unimos nos empezaremos a acercar a este inapreciable acuerdo, el cual, removida la tiranía unilateral del principio y de sus formas vicarias (los modales cortesanos, la farándula, la adulonería del ladinismo político), podamos abrir espacios efectivos en los cuales ejercer nuestro derecho al ejercicio público de la razón, al principio del placer sublimado culturalmente.

Descabalgar en defensa de nuestra libertad.

La fábula; el kure y kavara.


l clima de polarización que se vive con los partidos políticos en el Departamento Central, Colorado por un lado y Liberal por otro, favorece a aquellos que piensan que sólo la suerte puede hacer variar el curso de los acontecimientos y aplicar un esquema por completo favorable a sus intereses. De esta manera, los partidos pequeños con menos de diez mil afiliados, de permanecer en carrera, son el instrumento preciso que necesita el Partido Colorado para ganar esta elección en Capital y el Departamento Central, debido a la estreches en los guarismos.

La fábula del Kure y kavara. (el chancho y la cabra)

La Kure y kavara, habitantes orgullosos y satisfechos de un sembradío cualquiera cercano al centro de Luque, divagaban una tarde sobre la amistad cívica que férreamente los unía. Mientras caminaban pausadamente bajo el mangal, intercambiaban conceptos e ideas sobre la mejor forma de proyectar, profundizar y consolidar en el tiempo la alianza que los mantenía como líderes incontestados de la fauna del lugar.

En eso estaban, aparentemente divagando en forma amigable y distendida, cuando de pronto y sin mediar preámbulo ni aviso aparente, aunque de modo claramente premeditado y consciente, la kavara (cabra) sorprendió al kure (cerdo) con un discurso de más o menos el siguiente tenor:

-Sabes, mi querido amigo, kure y aliado- comenzó diciendo, como disimulando, estar sobre una montaña-.

Ambos vivimos en una ciudad en esta granja apaciblemente y de un modo tal que ya casi nadie recuerda que en el pasado fuimos encarnizados enemigos, ni que fue la propia adversidad la que nos convirtió en aliados, primero tácticos y luego estratégicos.

En todo el tiempo en que hemos estado dando la cara en nuestra granja se han ido consolidando, de eso no cabe duda. ¿Te acuerdas, mi querido kure`i, cuánto nos costó sacudirnos la ominosa tiranía de los jahua`i? De estos jahua`í-pyrague, ese tiró ysá, (perro soplón) que hoy yacen viejos, desvencijado, locos y desprestigiados, abandonados a la orilla del camino esperando ser bendecidos con la muerte... ¡Quién lo hubiera imaginado hace tan poco tiempo!

-Creo que estarás de acuerdo conmigo en que en todo este tiempo, diferencias más o menos, hemos caminado juntos y construido grandes obras en base a la libertad. Especialmente creo yo, si me lo permites, mientras correspondo a exponentes de mi corral ejercer el liderazgo.

Por todo lo que hemos realizado se nos respeta, y hasta sospecho que hasta se nos quiere y admira. Como todos reconocen, incluso hasta algunos antiguos y olvidadizos aliados de los jahua`í-pyrague de marras, desde que estamos al mando como lideres las cosas marchan como es debido, e incluso mejor. Todo funciona en orden aunque nuestro chiquero esta mal trecho, nadie es sacrificado y nuestros derechos de animales más elementales son respetados.

Además, nuestras condiciones de existencia progresan a un punto tal que no pocos consideran la nuestra como una auténtica granja modelo. De modo que no veo en el horizonte cercano algún peligro que amenace nuestra hegemonía. Mucho menos me preocupan los arrebatos desafiantes de esos pretendidos gallos de pelea, antiguos e incondicionales amigos de los tiró ysá, que en algún momento quisieron amagar nuestro poder y ahora se proponen insistir en su empeño.

-Como bien te consta, yo he aceptado de buen talante y sin mucho patear el suelo, que en esta vuelta tú y tus congéneres hayan asumido el liderazgo. En primer lugar, porque así lo han querido nuestros hermanos animales y, nobleza obliga, no he podido menos que acatar su voluntad soberana.

-Pero de un tiempo a esta parte, te lo confieso, advierto que me invade una cierta incomodidad -continuó diciendo parsimoniosamente la kavara -. He estado haciendo consultas informales por aquí y por allá, encuestando, por decirlo así a los miembros del vecindario, y tengo razones para pensar que en el próximo periodo municipal los habitantes de esta granja volverán a favorecer a nuestras familias con su apoyo. Y es justo que te diga, y perdona la franqueza, que ni yo ni los numerosos miembros de mi corral nacimos ni estamos disponibles para ser segundones, es por eso que te propongo el voto útil.

-Había pensado en pedirte, en buena onda, que ustedes declinaran voluntariamente vuestra primera opción en nuestro favor para así resolver de una buena vez este incordio, pero no te veo para nada dispuesto a un gesto de desprendimiento semejante.

Al contrario, muy seguro de tu triunfo, he sabido de buena fuente que andas pregonando por la parcela que estás dispuesto a competir conmigo para ver quién enfrenta a los gallos. ¿No estarás, supongo, queriendo intentar humillarme con un resultado que me perturbe? Debo desde ya notificarte que de comicios internos ni hablar. Mucho menos estamos dispuestos para tomar decisiones sobre la base de presuntas opiniones mayoritarias, cuya autenticidad no nos consta para nada, y menos aún si sus guarismos no nos favorecen.

-Es claro que tampoco te avienes a que discutamos esta cuestión como los seres maduros y políticamente experimentados que somos. O sea, a que nos juntemos unos cuantos mandamases y tomemos una decisión que no amenace con romper nuestra alianza. Dicha fórmula, debo decirte, no me parece que pueda ser otra que una que designe a alguien de mi corral como nuestro representante en el torneo electoral venidero. Yo estoy, adornando mis zapatillas de cacique y te advierto que ni yo mismo sé como podría llegar a correr, si me ayudan ustedes.

Podría hacer que todos marchen a mi lado, y no precisamente por mi camino sino que ustedes haciendo su propio camino. Hay incluso algunos descolgados de la jauría del perros que me andan haciendo guiños, pero hasta el momento me estoy dejando querer, nada más.

-Noto que ni siquiera te han llegado mis argumentos en pro de instaurar un sistema de turnos justos, limpios y equitativos que le den sustentabilidad y gobernabilidad a la vida en la parcela de Luque. Dos turnos consecutivos nosotros, uno para ustedes, otro nosotros, otro para los más pequeños, en fin... Para que seguir argumentando si nada te convence y a toda sugerencia justa y patriota insistes en hacer oídos sordos.

-No está en mi ánimo provocar una catástrofe. No soy el flautista de Hammelin (*) ni lo parezco. Así es que no creo que nadie de la familia kavara esté verdaderamente disponible para marchar al son de una flauta al despeñadero. Así es que luego de darle muchas vueltas al asunto, y en un ejercicio de realismo y sobre todo de generosidad, que espero sabrás aquilatar, llegué a la conclusión de que lo mejor que puedo hacer, como ofrenda a nuestra amistad, a nuestra alianza y nuestro compromiso unitario, es allanarme a darte la pasada. Cosa que, como comprenderás, hago con un intenso dolor en mi corazón de kavara.

-Pero además, como complemento de mi generosidad y altruismo político, debo proponerte que esta vez, y como condición sine qua non del compromiso mutuamente beneficioso que pongo sobre la mesa, nos pongamos previamente de acuerdo en todos los otros detalles.

Quiero decir que nos repartamos de modo previo y amigable todos los cargos de la administración de la parcela, incluidos por cierto los cupos de la asamblea de todos los animales. Cuestión esta última que me importa sobre manera, por razones que no hace falta detallar, pero que se seleccionan con mi ventura personal y la de mis más cercanos.

-Como no se trata de proceder a nominar así como así, sino de actuar responsablemente, como demostración adicional del espíritu de generosidad que me embarga, creo que debemos hacernos cargo de la manutención de nuestros colaboradores, asunto que me parece justo y necesario.

De modo que después de darle muchas vueltas al asunto, se me ha ocurrido que constituyamos una empresa para la producción de alimentos destinados a este fin, a cuyo funcionamiento concurramos ambos equitativamente, proporcionando los insumos necesarios.

-He pensado en todas las posibilidades y detalles del emprendimiento que tengo en mente, así es que te propongo que abastezcamos a nuestros colaboradores con panes con jamón, queso y huevo. Evidentemente, yo aportaré diaria y religiosamente con un huevo de mi propia producción, mientras que tú, naturalmente, deberás hacerlo con el otro ingrediente, o sea con el jamón.

Ya he hablado con mi amiga la vaca, la que pese a su tamaño pesa poco en este asunto, quien a cambio de una tajada de la torta ha accedido gentilmente a proveer la leche, que el conejo se ha comprometido a batir para producir el queso necesario. Así es que tenemos todo asegurado para producir nuestro "aliados". Qué te parece, mi amigo kure, ¿te satisface el acuerdo global que te propongo?

El kure (cerdo) se quedó mirando a la kavara con sus ojillos tristes de kure de siempre, tratando de separar una cosa de la otra de cuantas acababa de escuchar. Como la primera parte de la oferta lo satisfacía y tranquilizaba no reparó demasiado en los términos de la segunda. Así es que se apresuró a aceptar la propuesta de buen talante, tras lo cual comenzó a alejarse moviendo la cola, seguido por la mirada burlona de la kavara.

De pronto el kure se detuvo bruscamente y mirando fijamente a la kavara le dijo: Un momento, amiga mía.

¿De que se trata todo esto? Ahora que lo pienso mejor la idea que me propones al final no me conviene en lo absoluto. Sería creo yo, como suicidarme de a poco.

Considera que mientras tú te limitarías a poner la leche, cosa que haces naturalmente y sin mucho esfuerzo, y la vaca aportará con más leche, la que también produce diariamente sin problemas ni sacrificios.. Yo, por mi parte, para poder hacer la contribución que me pides debería al menos cortarme una pierna cada vez. Así es que ni hablar, olvídate de ese asunto, que yo me propongo presumir que nunca me has propuesto algo semejante.

-Así que esto es lo que piensas -olfateo en el suelo la kavara levantando la cabeza con cierta molestia. Veo que has vuelto a tus viejas prácticas egoístas y sectarias con visos antidemocráticos que lindan en lo totalitario. Esas mismas conductas que nos llevaron al colapso, la ruina y según algunos, hicieron inevitable la tiranía de los perros. Te conmino a pensarlo mejor, a poner tu inteligencia a la causa de la razón. Si no hay acuerdo en este punto, pues debes saber que tampoco hay acuerdo de candidatura única. Así es que prepárate para la lucha, que va a ser dura y duradera.

Descabalgar en defensa de nuestra libertad.

En el mundo de los opinologos, leyendo entre líneas a ciertos autores y que han saltado recientemente a la palestra con relación a si seria beneficioso que los candidatos de los partidos pequeños descabalguen (renunciar en favor al voto útil), y lleguen a un acuerdo con los grandes, sostenemos que la clave para entender, en sus luces y sombras de nuestro proceso de transición a la democracia en Paraguay es el "oportunismo" o la oportunidad.

Descabalgar en defensa de nuestra libertad, es el subtitulo de esta columna, que corre de boca en boca, sin saber quien es su autor. “Respuesta a la pregunta ¿qué es la Ilustración?”, este titulo fue publicado por Kant en 1784, publica lo fundamental y mediante una terminología algo enigmática, Immanuel Kant (1724-1804) distingue entre un uso "público" y un uso "privado" de la razón.

Envíe sus comentarios o sugerencias a esta dirección de correo electrónico

(*) La leyenda del flautista de Hamelín, relato acerca de 130 niños que siguen a un misterioso flautista, quizá se derive de este episodio. Ello inspiró al poeta británico Robert Browning a escribir El flautista de Hamelín (1842), uno de sus poemas más conocidos.


Google
 
Web www.infoluque.com.py