Primera Quincena de Agosto/2005

El 27 y 28 de junio de 1978 se realizaba el Encuentro Nacional de Mujeres, bajo el lema "Por Nuestra Igualdad Ante la Ley". Dejando en claro que su lucha era por encima de cualquier discriminación de credos, raza o sexo, entre las participantes se encontraba Carmen de Lara Castro "ña Coca". Lucharemos por la participación del poder, que bregamos por una igualdad entre hombres y mujeres en el Paraguay y Latinoamérica y queremos una democracia en el país, en la vida cotidiana en el hogar. El encuentro contó con más de un centenar de brillantes participantes.

Día de la mujer paraguaya, 24 de febrero.

Reflexión moral de estos años.


Resolución del Poder Ejecutivo reconociendo ante las NN.UU. los derechos de las mujer.

n estos días, el 24 de febrero celebramos el día de la mujer paraguaya y muchas casas comerciales les ofertaron chocolates, rosas, un fin de semana "con ella" y una amplia variedad de productos para agasajar a nuestras féminas.

Por cierto, nadie o muy pocos se acordaron -seguramente, ninguna vitrina en la que se exhibe la fantasía de un mercado libre y democrático- que hace más de cien años más un centenar de mujeres se reunían en una plaza pública a entregar sus joyas para la defensa de la Patria que nos robaron durante la Guerra de la Triple Alianza.

En otras latitudes la mujer ha tenido una particular participación, en Norteamérica murieron calcinadas un centenar de trabajadoras por luchar por sus derechos; otras dieron una pelea feroz por el reconocimiento de su calidad de ciudadanas, con derecho a elegir y ser elegidas, esto es, ocuparse de los asuntos de la polis.

No se vio un sólo homenaje público a nuestras mujeres, sin fines comerciales, excepto el que se hizo en el local del Comité del PLRA de Luque, la coordinadora y el comité de mujeres liberales de este distrito homenajearon a la mujer paraguaya con una charla que estuvo a cargo de Ligia Prieto de Centurión; además hablo el presidente del comité, doctor Miguel Ángel Gill, y finalmente se realizo un brindis para homenajear a las mujeres en su día.

No pudo estar ausente el recuerdo de "Carmen Casco de Lara Castro". Carmen de Lara Castro, una de las participantes del Encuentro de Mujeres en el mes de junio de 1978, fue senadora por el PLRA y una mujer de larga trayectoria en la lucha por la defensa de los derechos humanos en el Paraguay, durante la larga dictadura de Alfredo Stroessner.

Se trato de la lucha de muestras mujeres por la búsqueda del respeto a los derechos humanos de compatriotas detenidos injustamente por el régimen, por el bienestar de sus hijos, hermanos, esposos o amantes, es el tiempo que les ha tocado vivir durante los años de la dictadura.

Muchas murieron en esa lucha y otras más sin saber ¿donde están?, la misma pregunta que se hicieron las madres en el cono sur latinoamericano es la respuesta pendiente de la transición a la democracia en Paraguay.

En democracia, ¿Estaríamos dispuestos para entender sus deseos?, por ejemplo, que sus hijos no sean discriminados por vestir ropa no tan fina, o que ellas no lo sean por las patronales cuando estén en la etapa del embarazo, ¿podríamos entender porque a una mujer se le paga menos por igual trabajo que a un hombre? porque no darles las mismas posibilidades. "No", responderíamos sin dudarlo, es simple, la discriminación hacia la mujer en nuestra sociedad es común y como es común, es normal este comportamiento, esta discriminación se ha disgregado en todos los rincones de nuestra geografía.

La idea que traemos a colación, es de sólo hace unos días. Claro, alguno podrían creer que este relato es un debate sobre filosofía moral respecto de los sujetos de derecho en la década del 80 de siglo pasado, o del Encuentro Nacional de Mujeres, pero no.

Estábamos hablando sobre derechos civiles, un debate pendiente, al parecer, en el Paraguay del siglo XXI, el mismo que tolera que las campesinas, las trabajadoras de supermercados y tiendas, trabajen al margen de normas de protección laboral con un sueldo inferior al de un varón, haciendo todo tipo de trabajos, prohibiéndoles formar sindicatos y que considera que los países vecinos, - Brasil y Argentina- si tienen derecho a obstaculizar y amenazar nuestra fuerza de trabajo, bastante golpeada, a pesar de las buenas cifras que exhiben los diarios especializados en economía.

Agreguemos que este debate, si bien pendiente, puede esperar aún un rato más, pues estamos dando por sentado un consenso moral sobre derechos humanos en sentido fuerte, de aquellos sujetos diversos racial, étnico, ideológico, espiritual o sexual. Tal consenso no existe y esa es precisamente nuestra fantasía liberal de un Estado de Derecho Democrático.

Los Comuneros nos enseñaron que debíamos construir una "Patria para Todos", una comunidad de hombres y mujeres libres y con derechos. Mal que mal, en otras latitudes, por ejemplo; Jacques Maritain (1882-1973), este filósofo francés, participó en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos esa que dice: "Los hombres y mujeres nacen libres e iguales en dignidad y derechos".

La convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas el 18 de diciembre de 1979 y ratificada por el gobierno de la época 7 años mas tarde el 28 de noviembre de 1986.

Así, a más de medio siglo de que las mujeres conquistaron el derecho al sufragio, la cuestión de la legitimidad del diverso, su respeto y promoción son asignaturas pendientes, al menos, esta por verse y queda mucho por hacer.


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