Primera Quincena de junio/2005

El Limpia vidrios.


n la calle Moisés Bertoni y Cerro Corá en Luque una transitada esquina, un adolescente enjuto y de rostro sufriente, grita "¡Le limpio el parabrisas!, "¡Le limpio el parabrisas!". El llamado no tarda en surtir efecto y, muy pronto, su mano se colma de la generosidad y la lástima ajena.

Su aspecto es de un joven saludable, pero denota miseria; su escasa formación le impide encontrar trabajo, debido al gran porcentaje de gente cesante, la mano de obra abunda, la exigencia para optar a un humilde empleo es tener cursado el bachiller.

Que personas de este tipo utilicen la calle para tener un empleo no es nada nuevo. Pero, a causa del alto desempleo, hoy abundan quienes han hecho de la limosna su profesión. Pero, ¿hasta qué punto esto es legítimo?

Valiéndose de estrategias tan dudosas como efectivas, han llegado a influir a quienes sí necesitan la calle para vivir y que, aquejados por una miserable vejez, graves dolencias o discapacidades - que de verdad les impiden hallar trabajo- hoy deben competir con estos profesionales de la recaudación callejera.

Aún así, no deja de ser sorprendente que los mendigos estén por sobre la línea de la miseria, en tanto que entre aquellos que caben dentro de la calificación de 'indigentes' o 'pobres' están, según la referida encuesta, los trabajadores de cuenta propia, empleados de terceros y obreros (empleados de la construcción, cartoneros, jardineros, entre otros), es decir, quienes han optado por valerse de sus propias manos y no vivir de la caridad ajena.

"El mendigo profesional es quien, teniendo la posibilidad y las condiciones para desempeñarse en un trabajo convencional, prefiere vivir de la caridad, ya que ella le brinda mayores beneficios económicos. Son quienes han desarrollado ciertas estrategias para sensibilizar al resto, como utilizar a sus hijos y hasta niños de meses que alquilan para fingir una situación extrema.

El calificativo de "mendigos" les viene bien desde las mujeres solas, embarazadas o con hijo en brazos; hombres en plena capacidad laboral, limpiadores de parabrisas, sin contar los tragafuegos, malabaristas y payasos callejeros, aunque, en este último caso, suele tratarse de desempleados quienes permanecen en la actividad no más allá de un año.

El recaudar monedas donde también juegan aspectos cruciales, como saber ubicarse en puntos estratégicos de alta afluencia vehicular o peatonal, que a la hora de hacer un arqueo de caja ven que han obtenido muy buenas remuneraciones, en especial en las fechas que ablandan hasta al más duro, como el Día del Niño, la Navidad o el Día del Trabajo.

Delincuentes con doble careta

También es una forma de resguardar la delincuencia, según partes policiales, quien ha comprobado un fuerte aumento de robos en esquinas o cruces, donde falsos limosneros asaltan los vehículos.

Otros limosnean casa por casa, aprovechando ese disfraz para detectar las debilidades de los accesos, reconocer a sus moradores e, incluso, ganarse su confianza.

Pero una realidad cruda es que los actuales índices de cesantía son altos y la pobreza aumenta día a día, la inseguridad jurídica impide la inversión extranjera, el MERCOSUR no funciona para nada, el mas grande abusa del mas chico, o sino, miremos lo que pasa en Ciudad Del Este, en donde Brasil asfixisia económicamente a Paraguay.

Brasil nos ofrece un préstamo no reembolsable de poco mas de 2 millones de dólares a cambio de los 40.000 millones de dólares que mueve al año Ciudad del Este en Paraguay, quedando de eso una buena suma en concepto de impuestos por las compras que realizan los turistas cada año. O sea, en resumidas cuentas, lo que el Brasil quiere es que todas las fabricas, (cigarrillos, electrodomésticos, de la confeccion, etc) se trasladen al estado de Paraná en Brasil, y ellos hacer el negocio. ¡¡Viva el MERCOSUR!!.

Quizás esa sea una de las razones por que son muchos los que llegan a mendigar, el cierre de industrias y es por la reiterada incautación de mercadería para ser vendida informalmente a los turistas.

Naturalmente a la vista de los "hermanos brasileños" eso esta mal, pero lo que pasa es que en Paraguay no hay una ley que prohíba el comercio ambulante, solo se protege la ley de marcas, pero este es un tema que tocaremos en otra oportunidad.

 


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